Escucha esta nota aquí

Dos de las enseñanzas que nos ha dejado la pandemia son la necesidad de priorizar nuestro bienestar y la importancia de entender nuestros sistemas de salud como herramientas que hacen posible acceder a una vida sana y saludable, conformados por una red de instituciones públicas y privadas, entidades estatales, entre otras. En este marco, Colombia no solo ha tenido importantes avances técnicos e institucionales en materia de salud en los últimos dieciocho meses, sino que también se ha posicionado como un destino para recibir pacientes de todo el continente.

El 31 de diciembre de 2020, el Congreso colombiano expidió la Ley 2068, con la cual se modifica la Ley de Turismo y se da un marco normativo para los pacientes internacionales que viajan a Colombia a realizarse procedimientos médicos de alta calidad. Es importante mencionar que el apoyo institucional es uno de los pilares fundamentales del desarrollo del sector salud colombiano. Así, el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y de ProColombia (agencia de promoción del turismo, la inversión extranjera en Colombia, las exportaciones y la imagen del país), apoya a todos los actores del sector de la salud para que brinden la mejor atención a los pacientes nacionales y extranjeros, cumpliendo con los más altos estándares internacionales.

Según el índice de Turismo de Salud desarrollado por Fetscherin & Stephano y recogido por Ostelea School of Tourism & Hospitality, Colombia es uno de los 20 principales destinos de turismo médico a nivel mundial. Los servicios de salud que se ofrecen no solo se destacan por su calidad al contar con profesionales altamente preparados, tecnología de punta, accesibilidad en los precios de los tratamientos, sino también por la calidez y la amabilidad de sus profesionales, cualidades que hacen más llevaderos los procedimientos y terapias posoperatorias de los pacientes.

La variedad de los centros médicos colombianos y el abanico de especialidades en áreas como cardiología, oncología, oftalmología y cirugía estética, se consolidan como nuestras mayores fortalezas en materia de turismo de salud, brindando opciones en tratamientos de alta complejidad.

En este contexto, la promoción de la salud es un área con inmensas posibilidades de colaboración entre nuestros países, en la cual la prioridad y el beneficio es para quienes buscan alternativas para sus tratamientos. Explorar estas opciones nos permite continuar fortaleciendo nuestras relaciones como países hermanos, que cada día encuentran nuevas oportunidades de trabajo conjunto y mutuo beneficio. Así, en estos tiempos en los que la salud ha retomado un lugar central en nuestras sociedades, Bolivia puede encontrar en Colombia un país amigo y aliado con servicios de alta calidad a disposición de los bolivianos.

Aníbal José Ariza Orozco es Embajador de Colombia en Bolivia

Comentarios