Opinión

Comicios de incierto desenlace

El Deber 27/4/2019 04:00

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El 27 de octubre los argentinos depositarán su voto para elegir un nuevo presidente que, de no ser él el elegido, reemplazará a Mauricio Macri al término de su mandato de cuatro años. Antes, el 11 de agosto, se llevarán a cabo las elecciones primarias obligatorias en las cuales los partidos y alianzas escogerán a sus respectivos candidatos. Si en la primera vuelta ninguno de estos alcanza el mínimo de votos exigidos por la ley electoral, el 24 de noviembre se efectuará una segunda vuelta.

Por el momento, solo el actual presidente ha resuelto presentar su candidatura. La expresidenta y actual senadora Cristina Fernández de Kirchner, connotada líder de oposición, mantiene en vilo a propios y extraños al no anunciar sus planes para los comicios que se vienen. A pesar del suspenso, un agudo comentarista como Martín Caparrós, considera que ambos “candidatos” son “excluyentes”. “Todas las encuestas -subraya- muestran que más de la mitad de los argentinos no quiere votar a Macri”. Pero, al mismo tiempo, “más de la mitad - otros, los mismos - de los argentinos no quieren votar a Fernández”.

A pesar de que la campaña electoral no se ha iniciado, abundan los sondeos y las interpretaciones y conjeturas basadas en estos. Hasta hace pocas semanas, Macri y Kichner figuraban prácticamente empatados en la intención de voto con cifras cercanas al 30% para cada uno. Por otra parte, se vislumbraba un casi seguro triunfo del primero en una segunda vuelta. Hoy las cosas han cambiado dramáticamente. Según una última encuesta de la consultora Isonomía, Cristina Kirchner aparece con una intención de voto del 45% y Mauricio Macri del 36%.

A pesar de estas cifras poco alentadoras para el presidente, no pocos piensan que la polarización entre los dos líderes sigue siendo funcional a Macri que, en una segunda vuelta, podría volcar en su favor el grueso de los votos de los indecisos y de los que, por hoy, se inclinan por otros posibles candidatos. Además, permitiría explotar mejor el denominado voto en contra o del ‘mal menor’.

Una tercera fuerza política, dispuesta a terciar en los comicios, está integrada por dos líderes del peronismo no kirchnerista: Juan Manuel Urtubey -actual gobernador de Salta- y Sergio Massa -actual diputado nacional- y por un líder independiente: Roberto Lavagna -ex ministro de Economía en un gobierno radical y en un gobierno peronista. Se presume que posibles votos del primero y el tercero podrían pasar a Macri, mientras que los del segundo podrían pasar a Kirchner. De ser así, la clave está en el voto de los indecisos. Pero también está en el mejor ánimo que tengan los votantes si las condiciones económicas mejoran, así sea ligeramente, pero con efectos netos en el bolsillo de los ciudadanos.

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