Opinión

¿Cómo China ha logrado controlar el brote del Covid-19?

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1 de abril de 2020, 3:00 AM
1 de abril de 2020, 3:00 AM

Wang Jialei-cónsul General de China

Después de más de dos meses de ardua lucha, el brote del Covid-19 ya está prácticamente controlado en China. Hasta el 28 de marzo, de un total de 82.421 casos confirmados, 75.607 fueron dados de alta y 3.508 pacientes continúan internados. Desde el 17 de marzo no ha habido nuevos casos confirmados ni sospechosos en la provincia Hubei. Wuhan levantará el control sobre salidas a otras ciudades a partir del próximo 8 de abril. 

El principal riesgo que enfrenta actualmente China es controlar los casos importados. Para China, no ha sido nada fácil contener el brote en un tiempo tan corto, la experiencia y medidas tomadas por China están llamando la atención de la comunidad internacional.

Comando unificado y eficiente. A raíz del brote, el presidente Xi Jinping dirige y dispone personalmente, definiendo las acciones generales y las decisiones importantes. A nivel nacional se ha establecido un mecanismo interinstitucional de prevención y control conjunto, arrancando la respuesta del primer nivel a la emergencia de salud pública en todas las provincias, realizando la movilización, despliegue y fortalecimiento integral para prevenir y controlar la epidemia.

Cuatro líneas de defensa a nivel nacional. La primera consiste en hacer todo lo posible para contener la propagación interna y externa en la provincia Hubei, cerrar contundentemente todas las salidas de Wuhan para evitar la difusión a otras ciudades y poner énfasis en dos puntos clave, el control comunitario y el tratamiento médico de pacientes, implementando una gestión de cuadrícula a nivel comunitario, internando a todos los pacientes confirmados y realizando exámenes a todos los casos sospechosos, aislando a todos los que han tenido contactos cercanos con los contagiados. 

La segunda es establecer un mecanismo conjunto de prevención y control entre Hubei y las seis provincias vecinas para fortalecer la comunicación, compartiendo información para así poder prevenir la expansión del virus.

La tercera es fortalecer la prevención y el control conjuntos en las regiones Beijing-Tianjin-Hebei, así como en las comunidades de Beijing, para prevenir un eventual brote a gran escala en dicha localidad. 

La cuarta consiste en fortalecer la de prevención y control de base, con el fin de rastrear a todos los contactos y dar seguimiento a cada hogar, priorizar la adecuada ventilación y la desinfección de los medios de transporte público y la detección temprana de pasajeros con síntomas; finalmente, difundir y socializar información y conocimiento sobre la prevención para que cada ciudadano sepa qué hacer y cómo actuar.

"Detección temprana, notificación temprana, aislamiento temprano y tratamiento temprano". Mejora y perfeccionamiento permanente del protocolo de prevención y control. Implementar las medidas de prevención y control en toda la población, en cada ciudad y comunidad, sin dejar vacíos ni peligros ocultos. 

Las instituciones médicas deben realizar un informe dentro de las dos horas posteriores después de detectar un caso, los laboratorios deben así mismo informar los resultados de las pruebas en un máximo de doce horas y los centros de control de enfermedades deben finalizar la investigación epidemiológica en un lapso máximo de 24 horas, realizando el seguimiento a los contactos cercanos.

Suministrar de forma coordinada los recursos médicos necesarios
Habilitar espacios en los hospitales de referencia, construir dos hospitales nuevos con 2.500 camas en total en menos de 15 días, así como adecuar gimnasios, pabellones de exposición o infraestructura educativa para que funcionen como hospitales provisionales o lugares de aislamiento, aumentando así la capacidad de admisión de nuevos pacientes. Es importante clasificar a los pacientes según la gravedad, para que los pacientes graves sean tratados en hospitales de referencia, y los pacientes leves sean tratados en hospitales provisionales; los pacientes sospechosos con síntomas leves, los pacientes con síntomas difíciles de ser confirmados y las personas con las que haya tenido contacto, deben ser atendidos en puntos de aislamiento, con la finalidad de evitar el contagio comunitario. Se han trasladado, de otras provincias, tres laboratorios móviles P3 a Hubei para aumentar la capacidad de pruebas de ácido nucleico a 35 mil personas diarias.


Colaboración y coordinación interinstitucional. Otro frente, es la colaboración estrecha interinstitucional para mejorar la capacidad de tratamiento. Desde el ejército, así como con la colaboración de otras provincias, 42 mil médicos fueron enviados a Hubei, concentrando así recursos y expertos para tratar a los pacientes concentrados en los hospitales, elevando el índice de tratamiento y recuperación. Esto deriva no sólo en la reducción del índice de contagio, sino principalmente en la reducción de la mortalidad. Todos estos protocolos, se han revisado siete veces en base a las prácticas clínicas de los expertos en distintas disciplinas.

Uso intensivo de alta tecnología. Científicos chinos identificaron el patógeno en ocho días y compartieron la secuencia completa del genoma de la cepa con la comunidad internacional. Se optimizaron los reactivos de prueba en tan solo 16 días. Han venido realizando ensayos clínicos de medicamentos, desarrollando vacunas en cinco direcciones, una de las cuales ha entrado en la etapa de ensayos clínicos. La medicina tradicional de China ha sido ampliamente utilizada en la prevención, tratamiento y rehabilitación, dando resultados palpables. Se ha utilizado big-data y tecnologías de la información para guiar y mejorar la toma de decisiones, restringir los movimientos de personas y el control del tráfico, así como para apoyar las investigaciones epidemiológicas.

Trabajar por el pueblo, junto con el pueblo. Desde el estallido de la epidemia, el partido y el Gobierno chinos siempre han dado la máxima prioridad a la salud y la vida del pueblo chino, movilizando todos los recursos y fuerzas, mejorando el índice de recuperación y reduciendo el índice de mortalidad. Al mismo tiempo, ha promulgado diversas políticas para incentivar la reactivación de la producción, promover el desarrollo saludable y ordenado de la economía y la sociedad, garantizando un control óptimo de la epidemia. 

Los 1.400 millones de chinos, unidos como uno solo, cumplen conscientemente sus obligaciones cívicas y cumplen un régimen de aislamiento en el hogar y de protección de su propia salud. El personal médico chino, sin miedo al riesgo, se lanza a la primera línea de la contención y tratamiento, haciendo hasta lo imposible para salvar vidas.

El triunfo en el control de la epidemia en China pone de manifiesto las ventajas institucionales y las capacidades de gobernanza, lo que se traduce en la fuerte capacidad de movilización, coordinación e logística del partido y del Gobierno chinos, así como la conducta profesional y desinteresada del personal médico, la solidaridad, la unidad y la disciplina de la población. Sería imposible controlar la epidemia sin la cohesión de todos estos factores.



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