Edición Impresa

¿Cómo nació el hospital de 400 camas de Santa Cruz?

Fernando Prado Salmón 14/2/2021 05:00

Escucha esta nota aquí

Erwin Saucedo, el conocido y prestigioso galeno cruceño, ha tenido la amabilidad de mandarme la documentación mediante la cual hemos podido recordar cómo nació en Santa Cruz el Hospital Obrero de la CNSS, obra que se reclamaba desde hace muchos años y nunca se ejecutaba, como sucede con todos los proyectos del centralismo.

La documentación de Erwin testimonia cómo, hace exactamente 41 años, el 13 de febrero de 1980 y ante la evidente incapacidad de la CNSS de encarar la obra, los médicos cruceños, con la participación de Erwin Saucedo como dirigente del sindicato médico y Cordecruz, cuyo presidente era Oscar Serrate y a quien yo acompañaba como gerente general, tomamos el toro por las astas y en una memorable reunión se decidió conformar una comisión mixta especial y una junta especial de licitaciones, con participación de la CNSS, Cordecruz y el sindicato médico, la misma que se haría cargo de todo el proceso. Para ello se logró la aprobación del Decreto Supremo 17367 que autorizaba este novedoso mecanismo de acción cogestionada Gobierno/región. Ya se había experimentado antes un esquema parecido para la fiscalización de Viru Viru, que dio muy buenos resultados.

Recordamos el evento porque es un ejemplo que nos enseña una vez más, que la burocracia central sola no podrá jamás resolver los problemas de las regiones del país, pues casi nunca cuenta con los necesarios equipos técnicos y la voluntad política de concretar las cosas. Solo apoyándose y dando protagonismo a las fuerzas locales, genuinamente interesadas en que esas obras se concreten, se puede obtener algún éxito. Lamentablemente, hoy no vemos ese espíritu en el Gobierno central.

Muestra también la importancia que las regiones cuenten con equipos técnicos capacitados y el apoyo y la participación activa de la sociedad civil para poder presionar para hacer que las cosas avancen. Se deben afinar los instrumentos de poder local para poder ejercer la necesaria presión sobre el poder y la burocracia central.

Mientras no seamos fuertes y demostremos determinación y coherencia en nuestras acciones, llevaremos siempre las de perder.

Comentarios