Opinión

Complicado contexto económico externo

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31 de diciembre de 2018, 4:00 AM
31 de diciembre de 2018, 4:00 AM

Para América Latina, 2019 será un año difícil en materia económica debido, en gran medida, a la prevalencia de un contexto externo complicado por la débil recuperación de la economía, la apreciación del dólar, un menor flujo financiero y un aumento del costo del crédito.

Según los últimos datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la región crecerá apenas un 1,7%, una verdadera decepción, mientras que Estados Unidos mantiene su recuperación.

Si bien Bolivia será una de las tres economías que más crecen entre los países latinoamericanos, con más del 4% anual, la situación preocupa por el impacto que el bajón pueda tener en sus principales socios comerciales, como Brasil y Argentina.

Mucho dependerá del desempeño de Brasil, donde el 1 de enero asumirá el poder el derechista Jair Bolsonaro. El gigante sudamericano se recuperó menos de lo esperado, por lo que se espera que pueda revisar sus gastos en importaciones.

Las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, la próxima salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), a través de un Brexit sin acuerdo, y un desempeño de China que todavía está bajo observación, plantean un escenario complejo frente al cual los países de América Latina deberán adoptar medidas muy concretas si quieren salir airosos.

El año que termina fue especialmente difícil por la recesión en Argentina, Nicaragua y Venezuela. El estancamiento se atribuyó al contexto interno en un año electoral, a la situación en Argentina y a las dudas sobre el futuro en Brasil, además de los altibajos de las materias primas, la desaceleración china y la guerra comercial.

Los analistas alertan que 2018 fue un año negativo para la economía latinoamericana, lo que desnudó las debilidades que tiene la región para insertarse en la globalización por su dependencia respecto de las materias primas, su alto endeudamiento y por su incapacidad para generar un aparato productivo competitivo para estar en los mercados internacionales.

La mayor preocupación está centrada en Argentina, que caerá un 2,6% en 2018, luego de registrar un crecimiento económico del 2,9% en 2017, arrastrada principalmente por la crisis cambiaria. Para 2019, la Cepal espera que la economía argentina registre una nueva contracción del 1,8%, un escenario que afectará a varios países, entre otros Bolivia.

Ojalá que las autoridades bolivianas tomen nota de este escenario, dado que preocupan la falta de austeridad y el gasto público dispendioso debido al difícil año electoral que se viene en el país.

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