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12 de marzo de 2017, 4:00 AM
12 de marzo de 2017, 4:00 AM

La historia de la humanidad es el incesante camino por satisfacer necesidades y deseos. En primer lugar se ubican las necesidades básicas como son la comida, el vestido y la vivienda. 
La primera necesidad, que es la comida, la humanidad logró satisfacerla, primero, con la simple recolección de lo que la naturaleza le brindaba, siendo, por tanto, un ser omnívoro; luego vino la caza y la pesca.


La dura experiencia, en juego su vida, le llevó aprender lo que debía comer y no comer; durante miles de años la humanidad vivió siempre igual, en la más dura pobreza. 
El actuar económico del hombre se expresó, primero, en que comenzó a moldear objetos de piedra que le sirvieran para recolectar y obtener de mejor manera sus alimentos, y que es conocida como la Edad de Piedra.


Nunca existió el hombre autosuficiente. Desde sus inicios el hombre vivió de manera grupal, única manera de subsistir frente al agreste contorno y al ataque de animales feroces. De principio se reunió en grupo, tanto para recolectar alimentos que le ofrecía la naturaleza o para cazar a los animales, cuya carne servía de alimento y cuyas pieles servían de vestido. De ahí heredamos el carácter social que tiene la humanidad. La actividad económica, entendida como el proceso por medio del cual se consigue alimentos para satisfacer sus necesidades básicas, surge con el hombre, pero el intercambio surge después y el pensamiento económico como ciencia es reciente.


En la larga historia de la humanidad lo que siempre prevaleció en la mayoría de la población fue la igualdad, al momento de satisfacer las necesidades básicas. Había tan poco, como diría un marxista: “No había excedentes”.
Un periodo más reciente, que no debe sobrepasar los cinco milenios y que se prolonga hasta fines del siglo XVII, es el tiempo donde la sociedad se divide entre el pueblo que abarca a la mayoría de la población, probablemente alrededor del 95%, y otro grupo social minoritario, que constituía la élite gobernante que surge cuando aparece el Estado. La diferenciación social, donde unos poseían más bienes y riqueza que otros, apareció con el surgimiento del Estado, donde surge una elite gobernante minoritaria, que tenía algo más para consumir y como producto de sojuzgar y explotar económicamente al resto de la sociedad denominada el pueblo. Como producto de la modernidad surgió la diferenciación social en el seno del pueblo, lo que el marxismo denomina ‘clases sociales’.


La introducción del término ‘economía política’ se atribuye a Antoine de Montchrestien en 1615. Luego vinieron otros pensadores sobre la temática económica como William Petty (1623-1687) y Francois Quesnay (1694-1774), quienes expresaron razonamientos económicos para explicar por qué se podía concebir a la creación de riqueza como un proceso económico y social, observando lo que se hacía en su tiempo.


Sin embargo de lo dicho, Adam Smith es considerado como el padre de la ciencia económica por su obra Investigaciones sobre la naturaleza y las causas de la riqueza de las naciones publicada en 1776. 
Carlos Rodríguez Braun, editor de esta conocida obra bajo el título de La Riqueza de las Naciones, -porque no abarca la totalidad de la obra citada- en su presentación sostiene que pensamiento económico hubo desde la antigüedad, pero la economía como ciencia recién se desarrolla a partir del siglo XVIII, precisamente con la obra de Adam Smith. Como se sabe, se califica a este siglo como el Siglo de las Luces, porque es el tiempo en que se inicia el predominio del racionalismo y el empirismo. 
En lo primero que pensaron los hombres no fue en la economía, sino en la religión, en el arte y en la política.


Hubo ideas económicas en el largo pasado de la humanidad, pero no con la profundidad como se dio con el pensamiento religioso, filosófico, artístico y político 

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