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Constitución global post Covid y constititución para la república

Pedro Gareca 18/5/2020 03:00

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Según el profesor (Ferrajoli, Luís, video conferencia, 14-05-220), el carácter global de la pandemia del COVID-19 ha golpeado a pobres y ricos, de manera especial a  quienes tienen menos condiciones alimentarias.

Del contenido de su lección considera que hay que superar tres aspectos: a) la fragilidad, b) la interdependencia y c) la necesidad de una esfera sanitaria pública articulada.

En su visión como jurista célebre, no oculta su preocupación de que los gobernantes del mundo  han  reducido la esfera pública sanitaria, tanto del sector público como  los centros privados. Las empresas y la gestión pública pueden producir equipos sanitarios como respiradores y otros materiales indispensables para enfrentar la tragedia mundial.

Apunta que el desastre que pasa Estados Unidos que no tiene respiradores suficientes para atender  a los infectados, es el fracaso del capitalismo. Probablemente su afirmación se sustenta en que según la Universidad de Johns Hopkins el país tiene 1,4 millones de infectados y 85.400 muertos y, en el mundo, existen 4,4 millones de infectados y 301.000 fallecidos. Además se estima que 5% de la población del mundo han tenido contacto con el virus. 

Reclama que hay necesidad que Europa provea un sistema político de coordinación estatal y a nivel de la Unión Europea (UE), si los tratados prevén esta articulación y, en su entender el fracaso es que los países adoptaron por políticas aisladas.

Considera que la Organización Mundial de la Salud (OMS), no es adecuada en su rol de previsión sanitaria mundial, si 4.000 millones de dólares y 460 fármacos no permiten cubrir las consecuencias de la pandemia. En efecto,  la amenaza de EE.UU de retirar su apoyo económico a la OMS., será negativo en estas circunstancias, tal como han opinado algunos líderes de la Unión Europea. Indudablemente, de llevarse a cabo la advertencia del Presidente Donald Tramp sería como hacer cocer al cordero recién nacido en la leche de su madre.

Desde la teoría de la democracia, los políticos vinculados a  los espacios de sondeos, no pueden atender la pandemia, como otros problemas relacionados con el calentamiento global, el impacto medio ambiental y los temas relacionados con los migrantes. Por ello, argumenta que es importante construir las garantías de los derechos a la vida y la salud como desafíos prioritarios, como tampoco es posible la falta de garantías para la subsistencia. Agrega que,  sería suficiente el 1% del ingreso bruto para superar la pobreza de 3 mil millones de personas y conceder una renta básica universal que garantice una alimentación digna.

En todo ello queda de manifiesto que desde la teoría del derecho del Estado las Constituciones consisten en pactos de convivencia entre los –diferentes y desiguales-, y su legitimidad no proviene de los votos, sino de las garantías de los derechos fundamentales. Y; cuanto mayores son las fuentes del constitucionalismo, la fuerza de la Constitución garantiza a todos. Aquí cabe recordar a Hesse  que al  referirse a los valores de justicia social, libertad y paz como fines del Estado insertos en la Constitución, asumió que: “El entendimiento de los pueblos”, también está normado, como el  objetivo de la Constitución.

La propuesta que quizás sea la más impresionante, es cuando  manifiesta si casi hay 8 mil millones de habitantes en el mundo y 196 Estados soberanos, sería posible la –Construcción de desarrollar una Constitución global independiente, la construcción de instituciones legítimas planetarias complementarias a los derechos fundamentales, que garanticen la salud institucionalizada, producción de bienes comunes fiscalizados; que ponga límites a los mercados y la producción de la droga. En su sencillez reconoce que esta propuesta es un  proceso pesimista de imposibilidad política, pero para eso hay foros de diálogos en la esfera pública y los juristas en democracia que es un sistema descriptivo de derecho, debemos tener la autonomía moral de criticar los sistemas democráticos sin separación de poderes y sin garantías que activen los derechos fundamentales.

Al impulso  singular y notable propuesta del  maestro Ferrajoli Luís, en Bolivia la capacidad de las fuerzas políticas que  conocen el arsenal de riqueza de la Constitución de 2 de febrero de 1967 y sus reformas de 1994 y 2002, con 42 años de vida, que fue abrogada por la Constitución promulgada el 7 de febrero de 2009, previo Referéndum de enero del mismo año, con órganos, instituciones, derechos y garantías constitucionales, que más allá de ilegal (Aprobación en Liceo Militar) y de una Constituyente que perdió legitimidad con la intervención del Legislativo (Poder constituido) que modificó más de cien artículos y armonizó su texto, sin que la dinámica democrática haya representado por consenso el –Pacto de convivencia-, en diez años de vigencia ha sufrido mutaciones  por el MAS-IPSP por cuatro veces consecutivas. Creo que post pandemia surge la necesidad de su –reforma parcial o total-, (art. 411.I.II CPE), esencialmente, optar por un modelo unicamaral, un  sistema  meritocrático imparcial del Ógano Judicial  en sustitución del sistema eleccionario que resultó ser un fracaso según sus propios innovadores, al no gozar de independencia y confiabilidad, por citar.

La clase política en democracia cívica pluralista, tiene que tener el valor moral de asumir el desafío, si en democracia republicana la Constitución es cultura y es pacto de concordia.

El Profesor (Häberle, Peter, 2007,431) dice: “De acuerdo con las diversas experiencias e incluso temores históricos, una Constitución nacional, regula el ámbito problemático de la “defensa de la Constitución” de manera  especialmente intensiva y extensiva”. Las reformas vendrán desde luego, después de las experiencias negativas y la falta de garantías institucionales en la protección del derecho a la salud, los problemas del tráfico de drogas, límites a la corrupción institucionalizada y la perpetuidad en el poder.


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