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Control aduanero y contrabando aeroportuario

Antonio Rocha 21/5/2021 05:00

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Entre tantas denuncias y reclamos sobre los abusos y excesos cometidos por funcionarios de la Aduana Nacional en los aeropuertos internacionales del país, especialmente en el Aeropuerto Viru Viru de Santa Cruz de la Sierra por donde ingresan el 90% de los vuelos internacionales que llegan al país, cabe preguntarse sobre la validez de estos reclamos, y si ellos provienen de forma auténtica de pasajeros no habituales o de los viajeros contrabandistas. En este contexto es necesario, tanto por el lado de la autoridad aduanera como de los pasajeros, que podamos separar la paja del trigo y en definitiva llamar las cosas por su nombre.

En el caso concreto del ingreso de mercancías por vía aérea, se puede realizar de distintos modos, el más común son los embarques de carga aérea que viene declarada en el Manifiesto de Carga del avión, sea este carguero o de pasajeros, estas cargas aéreas ingresan a recinto aduanero, se obtiene un parte de recepción y luego se nacionalizan pagando todos los tributos que correspondan. La otra carga aérea de hasta 40 kg y menor a $us 1.000 ingresa vía courier, la cual se destina al recinto aduanero, se obtiene el parte de recepción y el mismo courier puede nacionalizar como despacho de menor cuantía. El tercer modo de ingreso de mercancía puede ser como equipaje acompañado en el cual el pasajero ingresa con sus enseres personales usados y además puede portar mercancías nuevas compradas en el exterior para su uso o consumo.

Conforme lo establece la normativa aduanera vigente, las personas nacionales o extranjeras que ingresan al territorio nacional deben efectuar una Declaración Jurada de Equipaje Acompañado y de Ingreso de Divisas por importes menores a $us 50.000. El equipaje acompañado puede estar conformado por bienes usados personales (una laptop, una máquina fotográfica o filmadora, un instrumento musical, un equipo deportivo, una silla de ruedas o coche de bebé) y el viajero también tiene derecho a ingresar bienes nuevos de estricto uso o consumo personal o familiar por hasta un valor máximo de $us 1.000 con las siguientes limitaciones: hasta tres litros de bebidas alcohólicas, 400 cigarrillos y hasta 50 cigarros o 500 gramos de tabaco picado.

El beneficio de la franquicia es aplicable hasta por un viaje cada 90 días, debiendo las mercancías nuevas objeto de la franquicia estar debidamente declaradas, y respaldados los pagos realizados por ellas. El valor excedente de los $us 1.000 y hasta por un monto de $us 2.000 en total, pueden ser declarados bajo régimen de importación de menor cuantía a través del cual la mercancía se nacionaliza de forma personal sin intervención de un tercero, pagando los tributos aduaneros vigentes. En caso de que la mercancía sobrepase los $us 2.000, debe necesariamente intervenir un Despachante de Aduana, quien realizará la Declaración de importación de las Mercancías por cuenta y orden del pasajero, debiendo pagarse todos los tributos aduaneros por el excedente de la franquicia.

Respecto al valor de las mercancías declaradas, cabe anotar que el arancel promedio de los productos que ingresan por vía aérea (teléfonos celulares, prendas de vestir, joyería, consolas de juegos electrónicos, tarjetas de video, tarjetas madre, etc.) está entre el 15% y 20% y además deben pagar IVA que corresponde al 14,94%. En los casos que el valor declarado sea perfectamente constatable con el pago realizado por el pasajero, los tributos solo pueden aplicarse sobre el valor declarado, basados en los principios de buena fe, legalidad y transparencia que rige la función pública aduanera, por tanto, cualquier revalúo de las mercancías declaradas puede ser no aceptado y recusado por el pasajero.

En ningún caso en el que razonablemente se aplique la norma aduanera y en el que el pasajero declare el valor efectivamente pagado por las mercancías que ingresa, sin cometer ningún dolo por el que pretenda defraudar tributos aduaneros, se pueden aplicar gravámenes equivalentes al 100% del valor de la mercancía.

Tampoco es admisible el aforo intrusivo al 100% del equipaje de los viajeros, sin ningún criterio de selectividad ni análisis de riesgo fiscal, el aforo debe necesariamente ser selectivo conforme lo establece la misma normativa aduanera en el Artículo 189 del Reglamento de la Ley General de Aduanas. Los medios tecnológicos como los scanner inteligentes y las medidas de inteligencia aduanera y análisis de riesgo, deben permitir la fácil identificación del contrabando por vía aérea, que con seguridad no está en los pasajeros comunes que son sorprendidos en su buena fe, mientras el contrabando “VIP” se abre paso ante la mirada azorada de quienes a pesar de los múltiples operativos, no logran frenar un delito que, día a día, encuentra nuevas formas para evadir el control.



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