Opinión

Contumaces, no acatamos las medidas

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22 de marzo de 2017, 4:00 AM
22 de marzo de 2017, 4:00 AM

Deben sumar miles las medidas que se adoptan a fin de poner orden, para hacer más civilizado nuestro diario vivir, para colocarnos a la altura de las grandes capitales del mundo, para mejorar las condiciones de vida de los vecinos de Santa Cruz de la Sierra. Pero como somos contumaces a la ley, y como las autoridades suelen dar el brazo a torcer para no perder votos que pueden definir una elección, pues las reglas que se dictaron fijando plazos y estableciendo multas contra los renuentes y lo que se decidió para beneficio de la comunidad, quedaron en el olvido y los papeles en los que redactaron todo eso fueron a parar al archivo de las cosas en desuso, cuando no al canasto de los desperdicios.

Una medida dictó la Alcaldía en 2013, según la cual los taxistas debían usar en sus vehículos el taxímetro, poniéndoles un plazo prudencial. Estamos en 2017 y uno que otro taxi es el que cuenta con el aparatito pero no lo usa, unas firmas importadoras reclamaron porque quedaron colgadas con los artefactos, mientras continúa el tira y afloja entre el chofer y el pasajero por el precio de la carrera. Es que, además, la comuna no tuvo la fuerza suficiente para, luego de un estudio del asunto a cargo de gente imparcial y experta, establecer precios justos para los choferes y los usuarios, imponiéndose los intereses de unos y la falta de idoneidad de otros. Se suceden los años y aquí no ha pasado nada.

Peor le fue a otra vieja disposición obligando a los comercios, sobre todo a los supermercados, a que entreguen la mercadería en bolsas de papel, eliminando el uso del plástico, que a la larga causa tanto daño. Tendrían que hacer unos cuatro años que ya nadie debería usar bolsas plásticas pero, como lo vemos hasta en la mesa comedora, ahí están reinando. ¿Y para los que aparcan sus vehículos indebidamente? ¿Y para los que meten bulla a toda hora y donde les da la santa gana? ¿Y para los que arrojan desperdicios en cualquier sitio menos en el basurero? ¿Y para...?

Por eso apostaría mil contra un guineo que el anuncio de poner en vereda a los gremiales y eso de ordenar el transporte público, no pasará de dos buenas intenciones. ¡Cuidado, de buenas intenciones está empedrado el camino hacia el infierno! 

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