Opinión

Correos de la droga hacia Chile

El Deber logo
27 de noviembre de 2018, 4:00 AM
27 de noviembre de 2018, 4:00 AM

Una investigación transfronteriza entre los diarios EL DEBER, El Mercurio de Antofagasta y La Estrella de Iquique, en alianza con la plataforma periodística Connectas, permitió desvelar el drama de cientos de mujeres bolivianas que están detenidas en Chile por tráfico de drogas tras caer en las garras del narcotráfico internacional.

El trabajo mostró cómo las organizaciones delictivas vinculadas a la producción, transporte y venta de estupefacientes aprovechan la desesperación de mujeres pobres para trasladar pequeñas porciones de cocaína al creciente mercado de consumo de Chile y de allí a otros puertos del mundo donde crece la demanda de esta destructiva droga.

La publicación reveló que hay más bolivianas detenidas por narcotráfico en Chile que en otros países de la región. Más de 300 compatriotas están recluidas solo en el norte de ese país, la zona más afectada por el ingreso de droga proveniente de Bolivia.

Además, nos dio a conocer el descarnado testimonio de mujeres que hoy están recluidas en cárceles del vecino país a la espera de una resolución que les permita, al menos, estar detenidas en Bolivia para poder tener contacto con sus familiares.

El narcotráfico es una actividad ilícita cuyo negocio está minando las instituciones de los Estados, no solo en Bolivia, donde la corrupción se ha vuelto moneda corriente y donde la flexibilización en la producción de hojas de coca, principal insumo de la cocaína, mantiene la expansión de esta perniciosa y lucrativa actividad.

El negocio de la droga, además, genera graves distorsiones en los países afectados, especialmente, con la seguridad y la salud de las personas. Los asesinatos por ajustes de cuentas, la muerte de mujeres transformadas en “tragonas” de drogas y el quiebre familiar por la detención de familiares vinculados al narcotráfico son parte de este fenómeno.

La debilidad estatal para garantizar los controles policiales en las fronteras es parte de este problema que hoy mantiene a Bolivia en el triste club de los países productores y exportadores de coca y cocaína.

El reportaje fue realizado durante más de seis meses y demostró el potencial enorme que tiene la cooperación entre medios de comunicación y periodistas que apuestan por indagar fenómenos que trascienden las fronteras, tienen carácter global y afectan a las poblaciones de dos países hermanos pese a sus diferencias.

Tags