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23 de julio de 2017, 4:00 AM
23 de julio de 2017, 4:00 AM

Los familiares de Donald Trump aparecen en todos los campos de participación global de Estados Unidos. El año pasado el pueblo estadounidense rechazó las dinastías políticas. Hasta la vista a los Clinton. Adiós a los Bush. En su lugar, ahora tenemos la primera familia más dinástica en la historia estadounidense.  
La administración de Donald Trump es poco más que la familia Trump más algunos empleados desechables. No está claro dónde termina la Casa Blanca y dónde comienza el imperio empresarial del señor Trump. Una de las razones por las que él apoyó las sanciones en contra de Qatar pudo haber sido que un influyente qatarí rehusó concederle un préstamo de $us 500 millones a su yerno, Jared Kushner.  

El Estado del Golfo supuestamente ha rechazado solicitudes de Trump en el pasado. ¿Qué estábamos pensando, que Trump repentinamente había desarrollado fuertes puntos de vista sobre la política árabe del Golfo? Tal y como dice el refrán: Síguele la pista al dinero. Es un error darle demasiado significado a las acciones de Trump. Por lo general, sus intenciones son claras. 

Las revelaciones sobre Donald Trump Jr. representan un buen ejemplo. Por primera vez desde que el Trump asumiera el poder, la palabra ‘traición’ ha comenzado a usarse. Pero sus connotaciones son demasiado maquiavélicas. Las personas que cometen traición contra su país suelen estar seducidas por ideología o por inducción. De cualquier manera, ellos están conscientes del límite sagrado que cruzaron. ¿Qué pasa si tu familia es tu país? ¿Y si tus parientes son tu religión? Para un observador neutral, los mensajes de correo electrónico de Trump Jr. dejaron en claro que solicitó al Kremlin información perjudicial sobre Hillary Clinton. Para su padre, los correos electrónicos muestran la lealtad de un hijo. Para los rusos, demostraron que la familia Trump estaba lista para hacer negocios. Para los fiscales de EEUU, es una prueba ‘contundente’ de colusión con una potencia extranjera.  

Si algún asistente de campaña que no fuera un pariente se hubiera reunido con la abogada rusa, Trump pudiera simplemente despedirlo. Pero Donald Trump no puede distanciarse de un subordinado llamado Donald Trump. Él tampoco puede escaparse del hecho de que las otras dos personas en la reunión eran su gerente de campaña, Paul Manafort, y Kushner, su yerno. La campaña de Trump era una empresa familiar.  

Lo mismo es cierto en el caso de la Casa Blanca de Trump. Si quieres que el ‘rey’ te escuche, hazte amigo de su prole. Ese es el canal por el que China, Arabia Saudita y otros países están conduciendo la diplomacia con la administración Trump. También es la forma en la que Robert Mueller, el abogado especial que dirige la investigación sobre Rusia, puede atacar a Trump.  

¿Qué significa esto en términos del compromiso de EEUU con el mundo? Mientras que Trump sea presidente, Washington será la ciudad de Bourbon. Para Trump, no menos que lo que era para Luis XIV, L'Etat, c'est moi, o ‘El Estado soy yo’. Cuanto más profundas sean las investigaciones, más infectarán los intereses de la familia Trump cada decisión. La mayor distorsión es en las relaciones entre EEUU y Rusia. Hace dos semanas, durante la cumbre del Grupo de los 20 (G20), Trump se pasó dos horas y 15 minutos hablando con Vladimir Putin. Solo Rex Tillerson, el secretario de Estado de EEUU, estaba presente. Fiona Hill — la única experta en Rusia de la administración de Trump — no estaba en la reunión. Trump le dio a Putin lo que quería. Ambos firmaron un acuerdo para establecer una unidad cibernética conjunta para detener la interferencia en la política de ambos países. Nadie tiene ni idea si se pactaron otros tratos entre los presidentes Trump y Putin.  

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