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Coyuntura una arista de una verdad a medias

Martín Moreira 27/8/2020 05:00

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“El único medio de renovación consiste en abrir los ojos y contemplar el desorden. No se trata de un desorden que quepa comprender. He propuesto que lo dejemos entrar, porque es la verdad“. Samuel Becket.

Las formulas casi matemáticas que se requieren para comprender el manejo de como suceden las coyunturas, generadoras de diferentes gestas noticiosas, que darán fruto a la agenda política, social o económica del país. Esto requiere entender que este hecho es algo muy importante, para poder marcar la opinión del publico y de esta manera crear tendencia en los diferentes medios de comunicación y redes sociales. Estos van desde críticas, análisis prolijos, hasta comentarios y memes que destrozan la sensibilidad del receptor, en este bombardeo de libertad de expresión, “amparado en la democracia y la igualdad.

En esta coyuntura noticiosa actual de pandemia, donde el manejo de los datos es vital para tratar de invisibilizar a través de números estadísticos, sin rostros de los afectados y del dolor que encierra cada porcentaje, la cantidad de infectados y decesos, volviéndolo algo cotidiano los datos que arroja las entidades de salud del Estado, para que el receptor solo pueda ver cifras, con un mensaje de miedo para cumplir las disposiciones  sanitarias, con titulares casi festivos como: ¡Ya se llegó a los 100 mil casos¡ ,ó, “La pandemia tiene el 5% de mortalidad con referencia a la cantidad de casos que existen en el país.

Pero recordemos que estos son datos oficiales manejados por el gobierno y por los medios de comunicación, la forma de presentarlos va de acuerdo a la necesidad o la conveniencia del emisor.

Los otros muertos o enfermos que nunca serán reportados, esos no importan y es preferible obviarlos, son de esos números que incomodan y es mejor ocultarlos como se acostumbra en las diferentes gestiones estatales.

Pero la coyuntura de la noticia no se puede quedar solo en la pandemia, la agenda sigue implacable dando todas las miradas a esta realidad abigarrada, donde encontramos noticias tan apetecibles, que pasan a ser el plato principal del que hacer nacional, como la investigación de la pederastia al ex presidente Evo Morales, con pruebas que son tan evidentes, que ya nos pican el ojo y la lengua, por cierto, estas son tan irrefutables que el afectado ni se dio por aludido, pero si se cumplió con el cometido: destrozar el nombre del instrumento, como en este caso una mujer joven que se la utiliza sin ninguna misericordia para dañar al personaje político.

Este tipo de investigaciones que goza de datos que siempre estuvieron ahí, pero misteriosamente cuando se los requería nunca se los encontraba y ahora que la coyuntura lo requiere salen como verdades únicas, como el aderezo perfecto para la contienda electoral, un escándalo sexual que llega a nuestras vidas de cuarentena.

Creo que la pregunta que deberíamos hacernos es ¿Qué castigo recibirá el caudillo? ó ¿si realmente sirve destrozar la vida de una joven para hacer caer a un político ya en vías de extinción y hundido por su soberbia?

Creo que las respuestas serán diversas, irán desde la crítica de la doble moral, hasta tratar de comprender la verdad de la víctima frente al manejo del poder de ambos bandos enfrentados.

Entre otras noticias también tenemos el incendio en la Chiquitania, un tema que se tiene que decir por cumplir la agenda del día. Dentro de otras notas también tenemos las donaciones de insumos a hospitales y las leyes que dan beneficios a la población como créditos 1,2,3 que aún no terminan de arrancar o los bonos que cambian de nombre, no del beneficiario, sino el nombre que lo pondrá el creador del bono.

El desempleo no llega a ser una noticia para un titular, pero si es parte del reflejo de lo dañada que esta la economía del país por el Covid-19 y la falta de prevención en anteriores gestiones y el mal manejo de recursos. Por cierto dentro de algunos temas misceláneos está el informe del Banco Central de Bolivia, que proyecta una contracción de la economía nacional en 6,2% y la caída del PIB en -5,9% hasta fin de año.

Pero para la opinión pública está noticia no cala muy profundo, porque es una verdad a gritos desde el inicio de la crisis sanitaria, se siente en la piel, como el desempleo y el descalabro de la economía familiar y para el hecho noticiosos es mejor seguir creando noticias, para formar opinión sobre temas más calientes, como escándalos sexuales, analizar estadísticas de distintas miradas y convenientes salidas arteras o por ultimó, seguir escuchando al político, al analista o al cronista que marca agenda, formando y deformando opiniones para entender una bizarra coyuntura, basada en el hecho noticioso como una verdad única, mejor dicho, únicamente manejada según la cantidad de agua que se requiera para ahogar una mentira.