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Criptomonedas. Del Bitcoin al Bitboli

Gonzalo Chávez 4/7/2021 05:00

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A raíz de la aceptación del Bitcoin por parte del gobierno de El Salvador ha entrado al debate con más fuerza el tema del uso de las criptomonedas. El Bitcoin es la más conocida, pero hay centenas.

Comencemos desde lo más básico para contribuir al análisis. El origen de la moneda en la historia económica del mundo. ¿Cómo llegamos al dinero encriptado? Las funciones de la moneda. ¿Se puede pagar una salchipapa o el impuesto a los servicios digitales con Bitcoins? El dinero digital es una realidad hace muchos años. ¿Cuándo los Estados aceptarán las criptomonedas o emitirán su propia moneda virtual?

Cuando la humanidad comenzó con la división del trabajo y la especialización en la producción de algún bien, apareció el intercambio. Papas por gallinas. Leña por granos. Por supuesto, el trueque era sumamente dificultoso. Así surgieron las mercancías dinero: la sal, y metales preciosos como el oro o la plata en forma de cuchillos, pepitas, aros y otros. Todos objetos difíciles de transportar y dividir.

En los albores del intercambio, en los mercados de productos, aparecieron ciertos emprendedores, generalmente personas ricas y muy conocidas en la comarca, que entendieron las dificultades prácticas del trueque. Entonces llevaron una pequeña mesa y un banquito a los mercados, establecieron cierta reputación y confianza y comenzaron a hablar con compradores y vendedores y les ofrecieron el siguiente servicio: los primeros banqueros escribían en un papel la cantidad de gallinas o papas que las personas traían al mercado (Vale dos gallinas, vale un saco de papas), firmaban el documento y con estos “papeles monedas” las personas hacían sus transacciones en menos tiempo y con mucha más facilidad.

Los primeros banqueros registraban en un cuaderno, (lo que después se conocerá como el libro mayor de la contabilidad) las entradas y salidas, el debe y haber de los pagarés entregados. Al final del día, el banquero consolidaba las compras y ventas y se quedaba con algunos productos como pago por su servicio. Así surgió el primer sistema monetario privado que muchos años después se convertiría en banco. Con el surgimiento de los Estados, la emisión de moneda fue monopolizada por éste y comenzó a garantizar su valor en un primer momento con el oro o la plata que dio origen al sistema monetario patrón oro. Después en los años 70 surgió el patrón dólar.

Aquí nos interesa resaltar que en estos sistemas monetarios debe existir una tercera parte, privada o pública, que registra la mayoría de las transacciones y da fe contable del movimiento del dinero. Estimado lector vea su extracto de cuenta. Ahí se registra lo que pagó con su tarjeta de débito o el dinero que sacó para hacer compras, y también la plata que recibió por los productos o servicios que vendió. En suma, es un banco, un tercero, que garantiza que esa transacción se haya realizado. Toda esta vuelta histórica y conceptual para explicar cómo funcionan las criptomonedas. En este caso, no se necesita la intermediación de un tercero para realizar pagos, gracias a una nueva tecnología desarrollada: el blockchain o cadena de bloques.

La cadena de bloques es un libro mayor de contabilidad descentralizado que enlaza de manera segura y cifrada (encriptada) a miles de personas que transan con criptomonedas, cada bloque registra una transacción y todos los participantes de esta cadena saben de ella. Si Pepito (que es un número) le envía un Bitcoin a Rosita (que es otro número), toda la comunidad vinculada al Bitcoin se entera de esta transacción, pero sin revelar los nombres de las personas.

Las criptomonedas se las conoce como el dinero del pueblo porque no necesita ni un Banco Central para su respaldo, ni tampoco de un banquero para viabilizar una transacción. A través de un teléfono celular, muy sencillo, cualquier persona en el planeta podría realizar una transacción en Bitcoin con total seguridad según los defensores de este sistema.

Ahora bien, veamos, si las criptomonedas tienen las tres funciones clásicas del dinero. Reserva de valor, medio de intercambio y unidad de cuenta.

Las criptomonedas, piense en el Bitcoin, sí cumplen la función de preservar valor. De hecho, quienes colocaron sus ahorros en esta moneda virtual, ganaron mucho dinero. Por ejemplo, en el año 2010, 1 Bitcoin costaba 0,003 centavos de dólar, a partir de 2013 se dispara y llega a 1.000 verdes. Por el 2017, un Bitcoin llegaba a los 20.000 dólares y después de varias subidas y bajas, en rangos altos, llegó a 60.000 dólares. Hoy un Bitcoin cuesta alrededor de 33.000 Washingtones. A rigor, las criptomonedas son activos especulativos y dependen del mercado. Ahora si ahorras en dólares y Bolivianos es una apuesta más estable. Este mercado tiene el control del Estado a través de las políticas monetarias y la administración del tipo de cambio. Por ejemplo, en Bolivia hace casi 10 años que un dólar cuesta alrededor de 6,97.

Con respecto a ser unidad de cuenta; es decir, que la contabilidad de las empresas y personas estén en criptomonedas, esta función, por supuesto, se restringe a las unidades económicas que tienen una cuenta en Bitcoin. La mayoría de los establecimientos económicos usan la moneda local: bolivianos, dólares o euros para establecer su contabilidad.

Con frecuencia se argumenta que las criptomonedas no tienen el respaldo de un Estado y, por lo tanto, si alguien pierde su dinero, debido al juego del mercado, no habrá un Banco Central que lo respalde. Es un activo de alto riesgo. La garantía estatal es para monedas fuertes como el dólar y el euro; sin embargo, la historia de los países en vías de desarrollo, está repleta de situaciones donde el Estado no pudo garantizar el valor de la moneda. Piense las hiperinflaciones que se dieron en Bolivia en los años 80 o en los desajustes monetarios de los vecinos de la actualidad.

El surgimiento de las criptomonedas es un fenómeno económico de difícil control y no parará. Muchos países están ajustando regulaciones estatales. Otro camino a seguir, es que sean los bancos centrales de los países que emitan criptomonedas. Creo que no estamos lejos de que entre en circulación ‘bitdólar’ o el ‘bitboli’.

Gonzalo Chávez es Economista


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