Opinión

Criterios de inversión

El Deber logo
11 de febrero de 2017, 4:00 AM
11 de febrero de 2017, 4:00 AM

E l gasto de 50 millones de bolivianos, o de 8 millones de dólares, en un museo dedicado a repasar la vida del presidente Evo Morales ha provocado molestia en muchos ciudadanos, aunque desde el Gobierno se ha tratado de justificarlo. Los cuestionamientos aluden a la ubicación de este museo, que es el único monumento de homenaje hecho en vida de un presidente en Bolivia, con antecedentes que solo se encuentran en el antiguo Egipto. 

Y se han hecho alusiones a la costumbre de que jamás se pone el nombre de un presidente a una calle, avenida o plaza mientras él está en el cargo, costumbre que se aplica en todo el mundo. Hay una excepción, que es Cuba, donde el presidente Fidel Castro ordenó, antes de morir, que no se le haga ningún homenaje de este tipo ni siquiera cuanto haya pasado a mejor vida, es decir, cuando haya muerto. La revolución cubana, ahora en manos del hermano de Fidel, está respetando aquel deseo de suprema modestia de un hombre que no la practicó en vida.

El debate es intenso en el país y hay dirigentes políticos opositores que han prometido cerrar aquel museo de Orinoca en el primer día de un nuevo gobierno, y dedicarlo a un silo para la quinua de la región, o sitio para el estacionamiento de vehículos que estuvieren de paso por el lugar.

Pero quizá convenga preguntar si la inversión hecha es correcta, o no. Resulta que en la Constitución Política del Estado, aprobada por el actual partido de Gobierno con algunos aliados, no se lee que el Gobierno central tenga la potestad de pagar por un monumento al presidente de turno. Lo que dice respecto de las prioridades del gasto público aquel documento es que “la educación constituye una función suprema y primera responsabilidad financiera del Estado, que tiene la obligación indeclinable de sostenerla, garantizarla y gestionarla.” (art. 77.I)

La ciudadanía tiene motivos para exigir a quienes manejan al Estado que se invierta lo suficiente, antes que en monumentos, en la salud ciudadana. En educación y en salud Bolivia ocupa el último lugar en la región en cuanto a inversión per cápita, una diferencia que en el primer caso es de 92 dólares en Bolivia frente a 1.320 en Argentina.

Lo que dice la CPE respecto de este caso es “no prescribirán las deudas por daños económicos causados al Estado.” (art. 324). Tal vez eso sirva para analizar este caso 

Tags