Opinión

Cruzada por la paraba frente roja

El Deber 6/5/2019 04:06

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Bolivia es el hábitat de una especie única en el mundo: la paraba frente roja. Bellísima por el color de sus plumas y su llamativa cresta de color rojizo, es especialmente atractiva para cazadores furtivos y traficantes que las venden como mascotas.

Una investigación realizada por EL DEBER y por el programa Mongabay Latam ha permitido desnudar el difícil trance que enfrentan estas aves que surcan los bosques de los valles de Santa Cruz, Cochabamba, Potosí y Chuquisaca, donde todavía habitan.

Hoy, esta maravillosa ave está al borde de la extinción debido a la acción depredadora de los mercaderes de la naturaleza.

El Libro rojo de los vertebrados de Bolivia (2009) precisa que hasta mediados de los ochenta existían por lo menos 5.000 individuos en la naturaleza. El año pasado, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) lanzó una cifra que encendió la alarma: reportaron hasta mediados de 2018 una disminución considerable en la población de esta especie que bordea hoy los 600 ejemplares. Lo que significa que desapareció casi un 90% de su población.

El llamado es para las autoridades ambientales nacionales, departamentales y municipales para combatir el comercio ilegal de animales exóticos que, como la paraba frente roja, sufren por este verdadero flagelo.

La paraba cresta roja se vende vía internet, en los mercados o por encargo de los visitantes a los valles donde viven.

Hay que recordar que las parabas y los loros cumplen un rol fundamental en el medioambiente. Los expertos resaltan que asumen la función de dispersar semillas y regular las plagas a través de sus mecanismos de alimentación en la vida silvestre, lo cual es clave para el desarrollo de otras especies vegetales.

Según el reportaje publicado por el Diario Mayor, la expansión de la frontera agrícola y el cambio climático enfrentan a estas aves con el ser humano y esto se ha convertido en una amenaza para su supervivencia. La falta de frutos, producto de las sequías, obliga a estas aves a buscar los sembradíos de maíz y maní, lo que lleva a los agricultores a cazarlas de forma indiscriminada.

Así como levantamos la voz por los jaguares perseguidos por sus colmillos y por otras especies animales en peligro de extinción, hoy buscamos una toma de conciencia sobre estas maravillosas aves que demandan una acción concreta de parte de autoridades, agricultores y sociedad en su conjunto. No compren animales exóticos en los mercados clandestinos. Hacerlo es fomentar el comercio ilegal y la destrucción de nuestra fauna.