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OPINIÓN

Cuarentena, ser o no ser

Juan Manuel Arias Castro 8/5/2020 03:00

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Nos informaron que la “cuarentena total” (Lockdown) tenía dos finalidades, por un lado, disminuir la velocidad de contaminación de la pandemia, habiéndose implementado en todo el territorio nacional medidas durísimas de aislamiento y distanciamiento social, haciendo con que la población y todos los habitantes de nuestro país nos quedemos en casa evitando así un mayor índice de contagio. 

Y, por otro lado, durante el periodo que la cuarentena total, las autoridades de la salud obtendrían un precioso tiempo para implementar acciones que mejoren y refuercen el sistema de salud de hospitales y centros médicos, adquiriendo equipos sanitarios, insumos para pruebas de la enfermedad, materiales hospitalarios (respiradores,), contratación de médicos y enfermeros y otras medidas de carácter sanitario que, sin duda generarían mejores condiciones al sistema de salud boliviano.

Eso era. Pero ya casi llegamos a los 60 días de cuarentena total y como resultado vemos que el esfuerzo de quedarse en casa y dejar de trabajar ha servido muy poco. Si bien ha cumplido con la primera meta, que era disminuir la velocidad de propagación de la enfermedad, estos días se ha revelado una incapacidad técnica y humana muy alta en las tres esferas de gobierno del país: central, departamental y municipal han sido incapaces de coordinar acciones en beneficio de toda la población.

Cada cual quiere tener protagonismo, cada cual quiere amplificar sus acciones y obtener rédito político, cada cual quiere ser el héroe nacional.
Estos poderes han sido irresponsables con la salud de la población. La falta de coordinación, el aprovechamiento de los recursos escasos, la preparación de cuadros, la compra de equipos médicos y de bioseguridad, la implementación de protocolos médicos y sanitarios fueron superficialmente abordados por cada uno de los tres poderes e infelizmente se puede concluir que de nada ha servido la contribución y el esfuerzo que ha hecho la población, ya que nuestro sistema de salud sigue tan débil como cuando comenzó la cuarentena total.

El virus ha llegado al mundo para quedarse y, mientras no se fabrique y se distribuya la vacuna anti Covid-19, las medidas sanitarias y de aislamiento seguirán siendo parte de nuestras vidas. Todos quieren salir de la cuarentena principalmente por la necesidad económica que las familias tienen de tener un ingreso, pero viendo que el número de casos y fallecidos aumenta, pensar en que las medidas se van a levantar prontamente es un anhelo muy distante.

Lo triste de todo este asunto es que el aislamiento social es la única medida efectiva para que la gente no se contagie, entonces el dilema en que nos debatiremos en las próximas semanas será en decidir si nos arriesgamos a contagiarnos o no de la enfermedad. También es muy triste observar que, mientras los ministros y secretarios se van contagiando, los tres poderes de gobierno siguen desorientados con relación a las medidas sanitarias y, lo que es peor, aprovechándose de las medidas excepcionales de administración pública, algunos funcionarios (de las tres instancias de gobierno) han sido denunciados participando en descarados actos de corrupción.

Esta pandemia ha desactivado el aparato económico mundial del cual Bolivia no escapa, las pérdidas de vidas humanas y el daño económico global son incalculables , todos los habitantes del planeta deberán construir un nuevo modelo de vida y de trabajo. En suma se está diseñando un nuevo mundo.

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