28 de octubre de 2023, 7:00 AM
28 de octubre de 2023, 7:00 AM

Las plantaciones de coca se quintuplicaron en el Área de Manejo Integrado (AMNI) del parque Amboró, donde tales cultivos no están permitidos por la ley. El hallazgo no es nuevo e incluso está en los reportes de años pasados de la Oficina de Naciones Unidas contra las Drogas y el Crimen (ONUDC por sus siglas en inglés). Sin embargo, la falta de control o la permisividad están dando lugar a que el problema continúe y que se contamine un área protegida.


La directora del Parque Amboró, Andreína Tolavi, está recorriendo la zona protegida y halló los cultivos ilegales en las comunidades 15 de Mayo y San Antonio. Se trata de 20 hectáreas, que pueden llegar a más, porque ella no ha visitado aún todas las áreas. La superficie sembrada con coca creció de cinco a 20 hectáreas.

 
El parque Amboró tiene 636.000 hectáreas de superficie y está en cuatro provincias de Santa Cruz. La directora señala que en el bloque cercano al municipio de Yapacaní incluso hay candados que impiden el paso de los guardaparques y de quienes lo recorren para hacer controles. Además de los cultivos ilegales de coca, en el área protegida se ha denunciado tráfico de madera, producto de la tala indiscriminada y carente de manejo sostenible.
Expertos señalan que, donde hay cultivos ilegales de coca, hay narcotráfico involucrado, lo que ya debería haber interpelado a las autoridades, para ejecutar medidas drásticas que impidan el accionar de las mafias organizadas que se dedican a esta ilícita actividad.


A ello se suman los chaqueos y acciones deliberadas para eliminar superficie boscosa y preparar los espacios para los cultivos ilegales de coca. En estas acciones se ven involucrados los grupos mafiosos, pero también sindicatos de colonos que están interesados en ampliar las áreas de cultivo, a costa de la flora y fauna que hay los bosques.


En 1997 el ex director del parque Amboró propuso la creación de puestos militares que eviten la proliferación de cultivos de coca y, por tanto, de actividades de narcotráfico. Empero, su planteamiento no tuvo eco. Lo que significa que las advertencias datan de años y se enfrentan a la negligencia de las autoridades.


Las consecuencias ya han sido evidentes. En noviembre del año pasado fue hallado un laboratorio de cristalización de pasta base de cocaína en la zona.
Ante tantas evidencias, es menester preguntar por qué el Estado no tiene iniciativas contundentes para eliminar el narcotráfico y para cuidar el área protegida. Saber que hay un problema y mirar al costado es una actitud reprochable que demanda cuestionamientos y también mano dura de parte de quienes tienen el timón del país.


Son varias las áreas protegidas invadidas por los que cultivan coca de manera ilegal. El daño ambiental es inmenso y la propagación del narcotráfico pone en peligro a toda la población porque esta actividad arrastra violencia. Es urgente que se tomen medidas drásticas al respecto.

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