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7 de septiembre de 2018, 4:00 AM
7 de septiembre de 2018, 4:00 AM

La democracia es el sistema más adecuado para gobernar una nación con igualdad, libertad y justicia, que equilibra la autoridad con el derecho en vez de la fuerza, invoca fines altruistas y legítimos relacionados con el interés colectivo, pero que a veces es mal usada por la clase política para justificar intereses particulares.

Nació en Grecia y generó prosperidad para los pueblos que adoptaron esta forma de gobierno, donde la economía, cultura y comercio se vieron impulsados por instituciones democráticas. Luego surgen monarquías absolutas en que la autoridad del rey era la ley, seguida de fascismo, comunismo y nazismo en Italia, Rusia y Alemania, que provocaron guerras y sufrimientos por satisfacer el ego y angurria de poder de Stalin, Hitler, Chávez, etc.

En 1990, Fidel Castro auspició el Foro de San Pablo, buscando estrategias para rescatar el marxismo en Sudamérica, disfrazado de Socialismo del Siglo XXI, con seguidores en organizaciones sociales y políticas de Brasil, Venezuela, Argentina y Nicaragua, que se alinearon a esta ideología, caracterizada por el unipartidismo y la planificación estatal con patrones ideológicos y económicos impuestos por la fuerza desde arriba y que fracasó por la corrupción.

Evo Morales llegó al Gobierno en 2006, bajo línea del socialismo y de la mano de movimientos sociales, a quienes engaña y usa electoralmente. Al celebrar 12 años de permanencia en el Gobierno, en tono desafiante dijo que llegó al palacio no como inquilino, sino para quedarse. “Solo tenemos un camino, ser mártir o héroe”. Mensaje que significa que está dispuesto a enfrentar y morir por mantener la verdad de su ideología, situación que al pueblo debe preocupar, por lo que precisa estrategias democráticas para expulsar la tiranía, en vez de ser un perdedor que se rinde esperando la humillante derrota.

Aristóteles y Rousseau consideran la oclocracia como lo peor del sistema político y la degeneración del poder, porque desnaturaliza la voluntad e intereses del pueblo para favorecer a una minoría partidaria; es la autoridad del populacho corrompido. Se apropian de medios de comunicación y la educación para desinformar. Cuando una fuerza política y sindical impone sus puntos de vista con ilegalidad y violencia, al margen de la CPE, atenta contra la paz social.

Se hace necesario sustituir esta forma de gobierno propiciando foros y debates en busca de mejorar la gobernabilidad, esto se dará con nuevos liderazgos dotados de integridad sin vínculos con el pasado que surjan de la meritocracia, gobiernen con responsabilidad, honestidad y transparencia y sean ejemplo de devolver a la política la moral, la autoridad para reconstruir el Estado.

Con liderazgo más esclarecido y comprometido con la democracia se vencerá la dictadura de Evo Morales aferrado al poder, confiado en sus habilidades y poder político. Cuidado, ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los valientes, Eclesiastés 9:11.

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