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Desarrollo humano en la era del Antropoceno

Luciana Mermet 18/12/2020 05:00

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Esta semana, marcando el 30.º aniversario de sus informes globales, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) lanzó su Informe sobre Desarrollo Humano (IDH) 2020 “La próxima frontera: el Desarrollo Humano y el Antropoceno”. Desde 1990, con el primer IDH, el PNUD propulsó un cambio en la forma de pensar el desarrollo. El informe que presentamos tiene como objetivo repensar el desarrollo para los próximos 30 años.

Pero ¿qué significa exactamente “Antropoceno” y cómo se conecta con el tema de desarrollo humano? De acuerdo con una definición ampliamente aceptada, el Antropoceno (del griego “anthropos” o “ser humano”, y “kainos”, “nuevo”), es la época geológica propuesta por la comunidad científica para suceder al Holoceno, la época actual (correspondiente al periodo Cuaternario en la historia terrestre), debido al significativo impacto global que las actividades humanas han tenido sobre los ecosistemas terrestres.

En esta nueva etapa, hemos presenciado cómo el accionar humano ha alterado el medioambiente con consecuencias inmensas: los virus pueden pasar de animales a seres humanos y propagarse por todo el mundo velozmente generando impactos brutales. O cómo las emisiones de carbono pueden contribuir a que se desaten incendios a un hemisferio de distancia. Estas son “instantáneas” de la nueva era geológica en la que vivimos, en la que la humanidad ha alterado de manera fundamental los sistemas planetarios necesarios para la vida en la Tierra.

Según el IDH 2020, necesitamos una transformación total para avanzar hacia la próxima frontera del progreso humano. Este cambio empieza por rechazar la idea de que debemos elegir entre las personas o el medioambiente. La realidad es que o cuidamos ambas o no cuidamos ninguna, porque un desarrollo humano a costa del planeta no es sostenible. Ello supone trabajar con -no contra- la naturaleza. Existe un enorme potencial para la aplicación de medidas que protejan, gestionen de manera sostenible, y restauren los ecosistemas.

Bolivia ocupa el puesto 107 entre 189 países con un valor de 0.718 dentro del grupo de países con alto desarrollo humano; una vez computada la desigualdad, el valor del índice cae a 0.546 y coloca al país en el grupo de desarrollo humano medio. No obstante, todas las estadísticas utilizadas para el cálculo corresponden al periodo prepandemia basadas en datos disponibles para el 2019. Respecto del índice en 2019, los cambios no son enteramente comparables, debido a que se actualizó el factor PPP (de 2011 a 2017) del componente de ingresos.

El desarrollo es dinámico y sus sistemas de valores cambian en el tiempo. Lo mismo deben hacer las métricas utilizadas para medirlo. Con el Índice de Desarrollo Humano ajustado por presiones planetarias, -un índice experimental que se incorpora en esta edición y añade dos nuevas métricas, las emisiones de CO2 y la huella material- se destaca la transformación que podría darse en el ámbito del desarrollo si el bienestar de las personas considerara también la necesidad de aliviar las presiones sobre el planeta. En Bolivia, el índice es de 0.695, o una reducción del 3,2% respecto de IDH. Actualmente no hay ningún país en el mundo que haya logrado un desarrollo humano muy alto sin contribuir a dañar los sistemas del planeta.

En 2021, el PNUD en Bolivia realizará análisis en profundidad para comprender en forma acabada los impactos en desarrollo humano del sistema de crisis que ha conllevado la pandemia en esta nueva era del Antropoceno.

Cerrando el 2020, año que ha desafiado todas las expectativas, es preciso reconocer que el Covid-19 es una señal inequívoca del futuro que nos aguarda, pero puede ser también una oportunidad para elegir una senda en la que utilicemos el poder que los seres humanos tenemos sobre el planeta para regenerar y producir de forma sostenible. Es hora de reflexionar sobre cuál será el relato por escribir en esta nueva frontera: somos la primera generación del Antropoceno con el poder de lograr desarrollo humano y eliminar las presiones planetarias. Esta es la próxima frontera por superar.



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