Escucha esta nota aquí

Es que el tema es tan importante que se debe acudir a los expertos para intentar acomodar bien las ideas de los diplomáticos bolivianos que andan haciendo Tik Tok y son objeto de vergüenza de la diplomacia boliviana. Veamos qué dijo uno de los más reconocidos juristas Eduardo Vilariño, sobre el concepto de diplomacia “es aquella actividad ejecutora de la política exterior de un sujeto de derecho internacional, llevada a cabo por órganos y personas debidamente representativos del mismo, ante otro u otros sujetos de derecho internacional para, por medio de la negociación alcanzar, mantener o fortalecer transaccionalmente la paz; ha de tener como finalidad última hacer posible, con tales medios, la construcción o existencia de una comunidad internacional justa que, a través de la cooperación, el pleno desarrollo de los pueblos”.

De la definición anterior, podemos extraer las características relativas al concepto de diplomacia: a través de la diplomacia, un ente internacional desarrolla todas las actividades que suceden fuera de sus fronteras. Un Estado en sí, se mueve por funcionarios y otro tipo de personal, estos son los que realizan las tareas que el gobierno les asigne. Por otro lado es el arma que utilizan los diplomáticos anteriormente descritos en el ejercicio de sus funciones. A través de la negociación, se busca establecer relaciones mutuas de colaboración, estas relaciones y negociaciones han de llevarse a cabo mediante prácticas pacíficas. La paz se consagra como el medio y el fin que persigue la diplomacia. Finalmente, el objetivo, en última instancia de la diplomacia, es establecer una comunidad internacional. Es decir, desarrollar una especie de hermandad que englobe a todas las naciones del mundo. Siendo esto así, la paz sería el medio de resolución de problemas y conflictos, apartando las prácticas armadas.

Todos saben que en Bolivia, desde hace mucho tiempo la Cancillería y todos sus funcionarios son profesionales de diferentes áreas, aunque muchos sin profesión, que lejos están de conocer las reglas básicas de las relaciones exteriores del país y de las consecuencias que esta tiene. Las 22 líneas descritas mas arriba, que se encuentran en cualquier manual de “primeros auxilios diplomáticos” ni siquiera son tomados en cuenta y los engominados empleados de la Cancillería no se dan el trabajo de capacitarlos e indicarles lo que deben hacer cuando salen de nuestras fronteras con el cargo de embajador o cónsul general, máximas expresiones de la representación nacional en países o ciudades importantes.

Nada, parece que la influencia política, el compadrerío y la incompetencia endémica, en la Cancillería, define que salgan del país con pasaportes diplomáticos personajes que son la causa de esta columna.

Cuando un embajador es declarado “persona no grata” en tiempo de paz, es porque el embajador no dio a la altura del cargo. No entendió la importancia de ser representante de una nación. No entendió el significado de establecer relaciones mutuas de cooperación e intercambio y no tengo duda de que si le hubieran dado la oportunidad se orinaba en la maceta de la casa de gobierno del Paraguay.

¿Incidente internacional? Obvio que no. No merece que una actuación payasesca sea llevada tan a serio, pero que esta actuación avergüenza a la diplomacia boliviana, eso nadie puede dudarlo. Ahora bien, será que el sujeto objeto de este artículo se habrá dado cuenta del papelón que hizo y que con seguridad, después de este antecedente, solo Venezuela, Nicaragua y Cuba podrían ser los únicos países que le acepten las cartas credenciales de “diplomático”, mientras tanto volver a ser comediante y animador de televisión le podrá generar algunos “likes” en sus redes sociales.

Comentarios