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Distribución equitativa

José Fernando Suárez S 18/5/2020 03:00

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Antes de escribir esta columna me hice la siguiente pregunta que creo que todos los padres en algún momento nos la hemos hecho: ¿a cuál de mis hijos quiero más?, la respuesta es la misma, a los dos los quiero de la misma manera, cada uno con sus defectos y sus virtudes.

Ahora bien, cada familia es diferente y cada hijo tiene su particularidad, por ejemplo: al que necesita comer más, siempre estamos bregando, hablando y tratando de que se alimente mejor para que no sea el flaquito desnutrido, por el contrario al que está excedido de peso, estamos controlando su alimentación para que no afecte en su salud. Es así que en una casa, la distribución tiene que ser equitativa, siempre buscando el desarrollo óptimo de los integrantes de la familia.

Siempre al hijo más enfermizo, es en el que centramos la gran parte de nuestra atención, dándole vitaminas, suplementos y demás; y cuando se enferma, nuestras energías van centradas en buscar de todas formas y maneras su recuperación, obviamente sin descuidar a los otros.

El COVID – 19; que comienza a azotar fuertemente al país y en especial a nuestra ciudad, si bien hay que reconocer que la cuarentena no fue acatada en muchos sectores de la ciudad, y los resultados se ven todos los días en los reportes diarios, en consecuencia somos la ciudad más afectada.

Lo más terrible de esta pandemia no es sólo la enfermedad en sí, sino lo que conlleva. Antes del COVID – 19, cuando un familiar se enfermaba, la familia se unía, las visitas en los domicilios dando ánimos eran frecuentes y con esta unión el enfermo se fortalecía.

Ahora es todo lo contrario, una vez se tiene un positivo de coronavirus, al paciente se lo aísla sin ningún contacto directo, en la soledad de su habitación con una tele encendida las muestras de cariño y afecto llegan a través de mensajes por las redes sociales.

Santa Cruz, al parecer, al parecer es la hija aparentemente descuidada de nuestra Patria, ya que siendo la población más afectada,- el hijo más necesitado- ha recibido un trato estrictamente igual a otras ciudades mucho menos afectadas. Los padres sabemos que la justicia y la equidad, no se dan cuando a todos los pasamos por el mismo rasero; sino cuando a cada uno se le da la atención que necesita, en el momento que lo necesita.

En la familia boliviana no tenemos una distribución equitativa.


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