Opinión

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Dumbo vuelve a volar

El Deber 14/4/2019 05:00

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Con toda la parafernalia de Hollywood, Dumbo volvió a la pantalla, para reeditar el cruel relato de un elefantito que pierde a su madre porque unos capitalistas imperialistas, a los que odie desde mi niñez, se la llevaron encadenada a un parque de atracciones con fines de hacer plata. ¡Pero el intento les salió más pele que Trump haciendo muros en la frontera de México, caraxo!

De todas maneras, volver a ver a Dumbo volando no es una novedad. Nosotros tenemos un excelentísimo personaje que vuela y que, a falta de orejas, tiene avión supersónico, atracción que cuesta un huevo de mantener, pero a él le importa un bledo. Gobierna sin el pueblo, para el pueblo y con la plata del pueblo. De yapa, cuando se cansa de volar, se sube a su helicóptero, como si fuera micrero, dizque haciendo gestión.

El señor no es platudo, es abusivo, pero vive chocho de la vida, porque tiene un colchón de cuero de elefante cruzado con anta que le permite derrochar nuestra plata, en un país donde no está claro si una canasta vale cien bolivianos o con cien bolivianos llenas tu canasta familiar.

Vuela a países árabes como ir a Cotoca y el ‘chupamedismo’ de sus propagandistas hace que lancen a los cuatro vientos que el único Dumbo latino que voló a esos barrios, fue el elegido.

Finalmente, qué nos importa que haya sido el único invitado en Dubái, cuando más de una vez, fue a sentarse a las graderías de un partido de fútbol, porque no había campo ni invitación para sentarse en los palcos oficiales.

Nuestro Dumbo, vuela, pero siempre donde no debe. Tenía que volar a Tarquina, pero se fue hasta Turquía. Se promueve la ley de religiones y él proclama que ya no es obligatorio bautizarse por la Iglesia católica, como si ese hubiera sido el espíritu de la Ley. El bautismo es un acto de tradición que nadie dejará de hacer, porque por más leyes que haya, la farra no se toca.

Lo único que falta es una pirueta electoral en el aire; lanzar un triple aguinaldo a pagarse el 1º. de mayo para contar con el voto de los trabajadores. Sería la tuti.

Obviamente que la ventaja de volar, le permite pasarnos por alto, porque si la fábula demuestra que hay que tener orejas para volar como Dumbo, lo importante es asegurarse, tener el cuero de elefante y no ponerse colorado, para volar a costa nuestra.

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