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OPINIÓN

Educación para el desarrollo

21/8/2020 03:00

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Jorge Zogbi - Emprendedor

A través de la historia de Bolivia las prioridades de los gobiernos se concentraron en la economía, infraestructura, producción o el empleo. Por otra parte, el sistema educativo, el cual es base del desarrollo sostenible de un país tanto en la dimensión económica, social y ambiental, con frecuencia fue ignorado por los actores políticos. Y si bien la educación es un elemento sustancial para la reducción de la pobreza y la desigualdad, no fueron todos los gobernantes los que asimilaron su importancia. Comprender que con educación se puede alcanzar el desarrollo a nivel sanitario, nutricional, ambiental y ciudadano es transcendental. Con educación una sociedad alcanza los conocimientos y las competencias para la inserción profesional productiva, la innovación y la creación de fuentes generadoras de riqueza. De no ser por su nivel educativo países con los mejores índices de desarrollo no hubieran alcanzado la conciencia de igualdad, el respeto de los derechos, el mejor trato hacia los demás, la mejora de la salud y la formación integral de todos los aspectos, incluyendo valores y comportamientos para la preservación de los recursos y el medio ambiente. 

Como ejemplo Finlandia es una de las naciones que a través de su avanzado sistema educativo, calificado a menudo como uno de los mejores del mundo, logro convertirse en una de los países más desarrollados. Su secreto es que lograron comprender el peso que tiene la educación en el diseño de políticas para el desarrollo y así adoptar metodologías educativas no ortodoxas pero eficientes. Los niños llegan con una base sólida desde sus casas y las escuelas no hacen todo el trabajo de enseñanza. Empiezan la escuela a los siete años debido a que existen programas subsidiados por el gobierno para que comienzan a aprender informalmente y prepararse para la escuela mucho antes desde sus hogares. Gracias a que el gobierno finlandés está comprometido con el éxito y la calidad de las escuelas públicas con el objeto de asegurar igualdad en la educación, minimizar las diferencias entre los estudiantes y que todos obtengan la misma calidad de enseñanza, las escuelas privadas están en gran parte ausentes en el sistema.

Las buenas prácticas en una escuela se comparten con las de otras con la finalidad de que los mejores métodos lleguen a todos los estudiantes. La docencia es considerada como una de las carreras más prestigiosas, a la par con la de los médicos y abogados. Solo los mejores logran entrar a trabajar en este sistema educativo y en consecuencia el gobierno y la sociedad les concede mayor autonomía en las aulas. A pesar de que los alumnos finlandeses obtienen las mejores puntuaciones en las pruebas internacionales, las evaluaciones estandarizadas no son parte su sistema, es decir, no hay exámenes debido a que las metodologías priorizan el conocimiento a través de la experiencia y no de la memorización. Se considera que la forma tradicional de educación, dividida entre diferentes materias, no es la apropiada para un mundo tecnológico que exige capacidad de pensamiento crítico e interdisciplinario. 

Tomando en cuenta el éxito del modelo finlandés, los padres, políticos, pedagogos, docentes, maestros, estudiantes y demás actores de la sociedad necesitan abrazar la importancia de la educación como principal recurso de un país y como factor para lograr el camino al desarrollo y progreso.