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OPINIÓN

Egg Day

Oso Mier 13/10/2019 03:00

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La pasada semana fui a una fiesta que fue una verdadera huevada. Se conmemoraba el día del huevo. Todos brindamos con una yemada de rigor, haciendo votos porque en nuestra dieta no nos falten nunca el huevo nuestro de cada día y que invirtamos más en huevo que en cerveza, aunque un batido de malta no le viene mal a nadie.

Le envié unas fotos a mi cuñado que vive en Naples (Florida) sobre la fiesta y él me dijo que en los ‘states’ también se festeja ese día que se conoce como el Egg Day. Me envió fotos de su ‘egg party’. Dudé un poco, pero como maples son los cartones donde se acomodan los huevos, pensé que había una relación ovoide.

Obviamente, esto dio lugar a un debate por ‘Whatsup’ porque en USA hay de Labory Day, The President Day, pero no hay un día consagrado al huevo. Sí, increíble. Se celebra el día del Presidente, cosa que en nuestro país no hay. Por ahí se avivan y deciden copiarse el feriado y, para disimular, puede ser el Orinoca Day.

El día del huevo en los Estados Unidos, según me explicó mi cuñado, tiene relación con el presidente Trump quien creó el Egg Day, luego de decir en sus años de mandato cosas como estas:

Métanme juicio, me importa un huevo. Los latinos me importan un huevo. Los chinos me importan un huevo. La tercera guerra mundial me vale un huevo. Los negros y latinos me valen dos huevos. Al medioambiente no le doy ni medio huevo de pelota.

Eso me hizo pensar que se instituyó en Bolivia el día del huevo, porque acá por estos mismos barrios, el presidente de la plurinación, con sus actos y declaraciones nos ha repetido mil veces; y repite frases arrogantes como: Lo que me importa son las elecciones y si creen que les tengo miedo a lo que digan las urnas me vale un huevo, porque ya mis siniestros abogados, que no son nada huevones, inventarán algo para que yo siga de presidente, porque el derecho de hacer lo que me dé la gana me asiste por derecho y por la izquierda.

No se puede decir ¡Viva el proceso del huevo, digo del cambio!

No habrá sido buena idea haber dicho “me importa un huevo la democracia seguiré de candidato”. Mucho menos la Constitución la instauré yo, por eso me vale un huevo no respetarla.

¡Patria o muerte, nos quedaremos!

Los que atropellan a los pueblos podrán delirar, pero esas aventuras les podrán costar un huevo histórico.