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OPINIÓN

El arte de caminar en círculos y cantar victorias pírricas

Gonzalo Chávez 23/8/2020 03:00

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Recuento de 10 días de bloqueo. Cerca de 40 muertos por falta de oxígeno, daños considerables a la infraestructura, pérdidas económicas y sociales cuantiosas y declaraciones grandilocuentes de victorias políticas pírricas.

Central Obrera Boliviana (COB) y otros movimientos sociales. Después de sendos discursos, palos y piedras, y miles de gritos de guerra, consiguieron una hazaña. La fecha de las elecciones será la misma que ya había determinado el TSE. Desde las trincheras de agosto, el relato de la épica revolucionaria está listo. Con la fuerza del pueblo, conseguimos que el 18 de octubre sea el 18 de octubre verdadero y revolucionario. Ningún calendario pequeño burgués detendrá la fuerza de las masas.

Gobierno. Conseguimos por segunda vez pacificar el país, pero como en la anterior oportunidad no tuvimos vela en el entierro. Otros hicieron el trabajo, pero yo salí en la foto. Say: ¡Cheeeesss!. Nada como ganar indulgencias con avemarías ajenas en el cielo electoral. 

MAS. Repetimos el viejo movimiento envolvente para salvar nuestra sigla y candidato, pero nos metimos un autogol espectacular nunca visto en la historia revolucionaria del universo. Movimos a los peones. Los convertimos en reyes chiquitos. Los mandamos al fuego de la protesta y ahora los dejamos en fuera de juego. ¡No contaron con nuestra astucia! Somos una especie de santa cuatrología del proceso de cambio. Padres del bloqueo, hijos del cerco, espíritu del asedio y artífices del desarme. !Amén!

Los violentos de siempre volvieron a las calles. Armaron patéticas coreografías de miedo. Aprendieron a hacer hakas de rugby. Anunciaron una vez más. Ahora sí, guerra civil. Pero en realidad las marchas y las danzas marciales callejeras no pasaron de reggaetones, mal rimados, de la armada de Brancaleone . Nota cinematográfica. La armada Brancaleone es una película. italiana de 1966, dirigida por Mario Monicelli. Trata de una banda de pícaros roba un pergamino e intenta apoderarse de una tierra, con la ayuda de un caballero peludo.

Una vez más como decenas de veces en la historia, una minoría efectiva, impulsada por el MAS, ha obligado a toda la nación al juego del chorro morro. Como es conocido, ésta perversa recreación colectiva tiene como principal objetivo hacer torres humanas donde todos caigan de la manera más estrepitosa posible. “Uta qué lindo oyes, todos nos hemos sacado la reputa.”  

En el río revuelto aparecen las minorías racistas. Unos para revivir, desde la historia, los traumas más profundos, utopías divisionistas, y otros, más limitados, para tener cinco minutos de fama destilando la espuma de la discriminación. En este ámbito, sociólogos, antropólogos y por supuesto economistas metiches, abstenerse. Este es un tema para Sigmund Freud. 

Tiempo del control de daños. Desde Buenos Aires: “Shooo no fui. Fue teté. Shooo, comiendo picadillo y dedicado al amor”. Desde la Asamblea Azul, otro clásico del autoritarismo. Si te pego es por tu bien, es porque te quiero. Y para que no te enojes aquí va un bonito bien bonito, y más tiempo para que no pagues tus deudas. No seas así, sete como eres, nos perdonaremos, pues. Te juro por San Lenin que va a ser la última vez que te golpeo. Reinita, colila, Patria querida, no te enojes, mamacita. Bueno, y como en el pasado, tiempo de proteger a los agresores. Una Ley para impulsar la impunidad y proteger a los compañeros que sacrificamos.

 La oposición al MAS y gobierno, en esta coyuntura, una vez abrazó con talento y ahínco la sabia filosofía de Sofocleto. Hazte el sonsito y serás feliz. Su gran desafío histórico y mandato ciudadano de octubre de 2019 era impulsar la unidad frente al populismo herido en retirada, pero no vencido. Prefirieron quedarse en sus republiquetas del cálculo político.

En suma, Pirro desde el fondo profundo de la historia repite feliz: Con todas estas victorias, anunciadas y cantadas por unos y por otros, estamos totalmente perdidos. Nota didáctica. Pirro, fue un monarca que gobernó el Estado de Epiro entre 307 y 302 antes de Cristo.

Desde los balcones del poder se promete, una vez más, que la fuerza de la Ley será implacable con los revoltosos y los abusivos en el poder, caiga quien caiga, resbale quién resbale. Se hará justicia como en el 2003, Sucre 2008, en Chaparina 2011, como en octubre y noviembre del 2019 y en otros episodios de la historia nacional.

Y los muertos, como siempre quedarán insepultos en los cementerios de la impunidad, para ellos solo resta las lágrimas de sus seres queridos y el cruel anonimato.

Las élites políticas y dirigencias sociales dominan el arte de caminar en círculo y presentar eternas derrotas en victorias de papel. La mayoría de la ciudadanía impotente espera que se haga algo diferente porque sabe que los desafíos de Bolivia son los mismos hace 195 años. Desarrollo económico integral, justicia social, mejor salud, educación, libertad, inclusión y respeto por el medioambiente.