Opinión

El Comité Cívico, en su hora crítica

El Deber logo
14 de febrero de 2017, 4:00 AM
14 de febrero de 2017, 4:00 AM

El Comité pro Santa Cruz es, sin duda, la más clara y definida institución representativa del departamento. En su momento asumió mecanismos tan importantes como los partidos políticos, y su poder era básicamente inalcanzable. Con el advenimiento del MAS las cosas cambiaron dramáticamente, primero porque se desató una persecución que terminó descabezándolo; segundo, porque el campo político en el que se movía se transforma radicalmente y, tercero, porque las clases sociales que le sirven de apoyo (desde la agroburguesía hasta el lumpen agroindustrial) se someten a un proceso de reconfiguración intensiva. Las alianzas y las fidelidades hacen crisis.

En medio de esta debacle, el Comité no logró recomponerse de forma adecuada. Los sectores sociales que lo apoyaban y financiaban se alejaron, y el grado de representatividad decreció al punto de perder el atributo de referente. Debe notarse que hubo un tiempo en el que todos los fenómenos de poder que se suscitaban en Santa Cruz solo eran posibles bajo su manto sagrado. Todo eso correspondía a un momento de la historia nacional y local en el que las fuerzas sociales, económicas y políticas internas se estructuraron en torno a un concepto efectivamente cívico: construir una región. Alcanzado ese objetivo, el Comité se transformó en una camisa de fuerza que frenaba el desarrollo de las nuevas dinámicas que, a la sazón, poseían vocaciones de poder que ya no cuajaban en ese campo de disputas. El advenimiento del MAS precipitó la metamorfosis interna y externa del Comité, lo puso en crisis, pero como todo lo malo tiene su lado bueno, le permitió reconocer sus límites y potencialidades en los nuevos tiempos del ‘proceso de cambio’.

De esta apretadísima reseña se desprenden algunas reflexiones. La primera podría sostener que el ciclo de acumulación cívica terminó. La segunda, que el Comité ya no puede fungir como dispositivo político, esta representación está ahora en manos de los partidos. Finalmente, está forzado a ampliar el espectro de su representación social, esta vez, de verdad 

Tags