El Deber logo
26 de marzo de 2022, 4:00 AM
26 de marzo de 2022, 4:00 AM

Por Cinthya Daniela Montecinos Maceda - Economista 

Han pasado más de 2 años desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declara oficialmente el brote del coronavirus SARS-CoV-2 (covid-19) como una pandemia, afectando a millones de personas en todos los continentes. En Bolivia fue detectado en el mes de marzo y a medida que pasaba el tiempo, la incertidumbre de no contar con un tratamiento adecuado ocasionó complicaciones en la salud; adicionalmente a lo mencionado surgieron denuncias por cobros irregulares y precios elevados, incluso valorados en dólares americanos, agio, especulación en la venta de medicamentos, en la prestación de servicios de laboratorio y clínicas, que afectaron los bolsillos de pacientes y de los familiares que contrajeron este mal.

Mientras que algunos de los pacientes positivos, por ser considerados asintomáticos o tener síntomas leves, hicieron gastos con un costo aproximado de $us 500; otros, con mayores complicaciones, tuvieron que realizar pagos de sumas superiores a $us10.000, sin que se garantice la vida (el costo señalado no considera gastos de cremación, en caso de que el paciente fallezca).

Con el fin de garantizar el acceso a los medicamentos necesarios para contrarrestar los síntomas y malestares causados por el covid-19 y sus variantes, mediante Decreto Supremo Nº 4452 de 13 de enero de 2021, el Gobierno actual, a través de la Agencia de Medicamentos y Tecnologías en Salud (Agemed) como ente regulador de medicamentos, publicó la lista de precios que debe permanecer disponible y visible en servicios de salud, establecimientos farmacéuticos, laboratorios y clínicas del país, para evitar el agio y especulación de los mismos y de esta manera disminuir los gastos adicionales causados por la pandemia, en las familias bolivianas.

El sistema sanitario boliviano se vio colapsado a partir de junio de 2020 y los centros de salud llegaron al límite de admisión de pacientes, donde cientos de personas murieron sin atención hospitalaria y los cementerios quedaron saturados. El porcentaje de letalidad por contraer  covid-19 en la gestión 2020 fue de 6,2%, pues no se contaba con vacunas, pruebas ni medicamentos para la atención de la enfermedad; sin embargo, en la gestión 2021,en la segunda ola fue de 2,6%; en la tercera ola, de 2,3%, disminuyendo la tasa de letalidad a 0,6%, gracias a las gestiones del Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia que, en el mes de marzo de 2021, recibió las primeras 228.000 dosis de vacunas a través del mecanismo Covax, disponibles de forma gratuita para toda la población, en centros de vacunación masiva, las cuales sirvieron para proteger a los grupos prioritarios y en mayor riesgo de desarrollar cuadros severos, como los trabajadores de salud, adultos mayores y personas con enfermedad de base, por ser más vulnerables.

Actualmente se vacuna a niños y niñas mayores de 5 a 11 años; al mes de febrero de 2022 se cuenta con una cobertura de vacunación aproximada de 6.930.515 de personas que representan el 59% de la población total con al menos una dosis, 5.604.495 de personas completamente vacunadas, siendo el 48% del total de la población y 1.048.818 de personas con tercera dosis. Para reforzar y fortalecer la lucha contra la pandemia, el Gobierno Nacional adquirió en el mes de febrero de la presente gestión 2.400.000 pruebas antígenas nasales, para realizar las mismas de forma gratuita, realizó la entrega de equipos de última gama para contrarrestar la cuarta ola, insumos médicos, medicamentos, entre otros. En estos últimos días, se inició la aplicación de la segunda dosis de refuerzo (cuarta dosis) para grupos específicos de primera línea, como el personal sanitario, personas con enfermedades de base, policía, entre otros, siempre y cuando cumplan con el esquema completo.

Con el Gobierno actual, se pudo realizar la prevención, contención, control y atención del covid-19, por lo que se puede asegurar, que reduciendo la tasa de letalidad a 0,6%, se disminuye el gasto adicional en los bolsillos de las familias bolivianas, por adquisición de medicamentos u otros insumos.

Tags