Opinión

El daño ya está hecho

24/9/2019 04:00

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Doscientos años de cárcel para los autores materiales como intelectuales no serían suficientes para lo que tardaría el bosque en recuperarse; presidente morales el daño ya está hecho, el Viceministerio de Defensa Civil brilló por su ausencia.

El presente incendio a partir del asentamiento de los colonos masistas se pudo haber controlado oportunamente porque secuencialmente pasó por los cinco niveles de clasificación: bajo, moderado, alto, muy alto y extremo, sobrepasando al último nivel denominado “incendio de sexta generación”, cuyas llamas alcanzan grandes alturas, alterando la estructura vertical de la atmósfera, creando cúmulos de tormenta que se extienden en un gran radio de acción, recalentando las ramas, el follaje y los árboles que se convierten en combustible, produciendo un incendio de mayor intensidad.

Este tipo de incendio se alimenta de la temperatura alta, del aire seco y de vientos que superan los 12 nudos; el mismo que fue provocado por la mano del hombre y aun es reavivado por el mismo. Ante la actual situación de emergencia de “estrés forestal” cabe tomar las siguientes acciones: Primero: aislar el campo con maquinaria pesada, para cortar la continuidad del bosque evitando que se propague el fuego, Segundo:

En acción combinada aire - tierra deben combatir el fuego con cisternas aéreos de última tecnología, para el lanzamiento de agua y de productos químicos extinguidores, lo mismo para el equipo de tierra, además de contar con material de zapa; también en ciertos lugares aplicar la técnica de “contrafuegos”, organizando un fuego pequeño para apagar el incendio de mayor tamaño y Tercero: que el gobierno reorganice e instale a la brevedad “batallones militares ecológicos”, que se asienten en los parques y su labor sea el de proteger los mismos hasta su recuperación total.

Presidente Morales, no tema declarar desastre nacional ambiental para obtener apoyo internacional, porque en Bolivia no contamos con la tecnología apropiada, lo contrario es confirmar un “negocio económico y político” a gran escala con la tierra y los bosques del Estado boliviano.

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