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El día después D

José Fernando Suárez S 11/3/2021 05:00

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Después de mucho tiempo tenemos nuevas autoridades, el cambio siempre genera susceptibilidad, es más la gran mayoría de las personas en su inicio se oponen al cambio.

Cuando escribí esta nota, no sabía quiénes fueron las autoridades electas y obviamente las encuestas dan un pantallazo, pero muchas veces como todo, se equivocan, ahora bien, después del día D, del día de las elecciones, les deseo a las nuevas autoridades electas lo siguiente:

En primer lugar, el poder es pasajero y efímero, que este no los transporte a las nubes, elijan bien a sus asesores, cuando se está con el uso del poder hay una tendencia de rodearse de personas denominadas los aduladores, que no emiten opiniones objetivas sino lo que el que ejerce el poder quiere escuchar.

Segundo, cumplan lo prometido, hay propuestas de todo tipo, algunas creíbles y otras no tanto, pero si usted autoridad ha sido elegida con el voto del pueblo, lo mínimo que puede hacer por su electorado es cumplir con lo prometido.

Es el momento oportuno que usted como autoridad electa brinde la confianza sobre sus acciones, haciendo las cosas correctas, que las decisiones tomadas sean empáticas.

La virtud de un entrenador de fútbol exitoso es analizar sus fortalezas y debilidades y, en base a eso, armar un grupo de trabajo con preparadores físicos, con ayudantes que suplan las debilidades del líder formando un grupo de trabajo homogéneo que saque lo mejor de cada futbolista.

Bajo esa lógica, las nuevas autoridades electas deberán formar grupos de trabajo homogéneos, logrando que el beneficiado sea el pueblo, que haya obras, que nos convirtamos en una ciudad y un departamento modelo.

Evidentemente, en época electoral hay una tendencia morbosa a destruir todo lo que se ha logrado y eso no está correcto, como en todo hay cosas positivas y cosas negativas en cada gestión, destacamos los logros alcanzados, pero ahora después del día D, ponemos nuestra confianza en que se harán cosas productivas para el mejoramiento de la ciudad y el departamento.

Y, sobre todo, recalcar que: “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora, tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar y tiempo de cosechar…” que el poder no les nuble la vista. Dios guíe sus decisiones.



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