Edición Impresa

El diferimiento de las cuotas de créditos

Marco Michel Rivero 7/12/2020 05:00

Escucha esta nota aquí

Si “…las cuotas diferidas de los créditos no pueden ser mayores a las pactadas previa cuarentena por Covid-19…”, ello significa de que alguien deberá pagar el costo del impago de intereses y asumir la pérdida que ello implica. Y todo indica que quienes asumirán una enorme pérdida de ingresos y consecuentes pérdidas en su negocio será el Sistema Financiero Nacional (SFN).

No hubo “…una mala interpretación de la norma activó que, sobre el capital que estaba ‘parqueado’ o diferido, se cobre el interés adicional, tomando en cuenta una normativa del Código de Comercio, haciendo que aumenten los intereses en el tiempo”. En cualquier parte del mundo, un sistema financiero no puede dejar de cobrar intereses (tasas activas) las 24 horas del día; tampoco puede dejar de contabilizar y pagar intereses a sus ahorristas (tasas pasivas) los 365 días del año (366 días en año bisiesto).

Y en Bolivia se paga o amortiza un crédito sobre saldos deudores (insolutos o no reducidos), ya sea mediante el sistema de amortización alemán (créditos a empresas) o el sistema francés (vivienda o consumo); es decir, si una o varias fechas pactadas en el plan de pagos inicial se trasladan hacia fechas posteriores la cuota de intereses (no la tasa de interés) se incrementará naturalmente porque se retrasa la reducción del saldo adeudado (el costo financiero de un crédito resulta de multiplicar el saldo de capital adeudado por la tasa de interés equivalente a la cantidad de días transcurridos entre la fecha de desembolso y la primera cuota a capital e intereses, y luego entre la segunda y la primera, y así sucesivamente). Por tanto, no es correcto lo que dice el ministro de Economía y Finanzas Públicas, los “intereses adicionales” no existen y nunca existieron en el diferimiento de 2020

El Gobierno nacional decreta que el SFN no cobre los intereses por los 9 meses de duración del periodo de diferimiento. Ello significará enormes pérdidas al SFN. Por ejemplo, si una Entidad de Intermediación Financiera (EIF) tiene una cartera de créditos colocada de $us 1.000.000.000 y que su tasa activa promedio ponderada sea 8% anual incurriría en una pérdida de ingresos millonaria de $us 60.000.000. Ahora, si tomamos el dato de la cartera de todo el SFN al 31 de octubre de 2020 de $us 27.206.178.000, la pérdida total para el SFN sería de $us 1.632.370.680. ¡Sería catastrófico!

Los créditos al sector productivo afrontan un serio problema. Desde el año pasado ya no es atractivo colocar dinero en préstamos en este sector debido a que el costo de dinero traducido en tasas pasivas de interés (pagadas a los ahorristas en el SFN), ante la intempestiva baja en la liquidez que ocurrió en el sistema, se incrementó o encareció; por ello, se redujeron los límites de piso o mínimos de concentración de cartera de 60% a 40% a fin de liberar a las Entidades de Intermediación Financiera (EIF) para que busquen mayor rentabilidad en otros segmentos como el microcrédito y la vivienda. Ante un próximo escenario de baja de liquidez, menor rentabilidad y vuelta al límite de piso del 60% para créditos en el sector productivo, el SFN se verá fuertemente afectado en sus Estados Financieros.

El Gobierno está más preocupado de lanzar o decretar medidas de impacto social a modo de agradecer el voto electoral recibido en las elecciones del 18 de octubre, fidelizar su clientela política y hacer campaña política de cara a las elecciones subnacionales, más que hacer economía; es decir, agradar a los sectores populares a costa del sistema financiero nacional (SFN) para ganar la mayor cantidad de municipios y gobernaciones en las próximas elecciones subnacionales.

En síntesis, las nuevas medidas por el diferimiento de cuotas de préstamo provocarán los efectos siguientes: 1) Multimillonarias pérdidas al SFN: más de 1.600 millones de dólares americanos, 2) Crisis de liquidez de alta potencia en el SFN provocado por la eventual devolución de intereses a quienes los hubieran pagado durante el periodo de diferimiento del Gobierno anterior desde marzo de 2020, 3) Crisis operativa en el SFN por gastar demasiado tiempo en los trámites burocráticos de devolución, en vez de invertir ese tiempo en contribuir con más crédito a la reactivación económica del país, 4) No habrá reactivación económica por el ahogo que sufrirá el SFN y 5) El Gobierno nacional perderá un aliado estratégico para la reactivación económica.

Comentarios