Opinión

El juego del gas

Humberto Vacaflor 29/5/2017 04:00

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Ocultar las cifras sobre producción de gas y sobre exportaciones no es una buena idea. Quien ha sugerido al Gobierno hacer esas dos cosas no es un aliado sincero. Podría incluso ser un quintacolumnista. Esta farsa obliga al directorio de YPFB a hacer el ridículo con una autorización al presidente de la empresa para contratar a una certificadora, cuando todos sabemos que esa contratación debe ser hecha todos los años, sin faltar. La otra parte de la farsa es igualmente torpe. Porque si bien YPFB suspende la difusión de las cifras sobre el gas que sale hacia Argentina, es muy fácil obtener esa información al instante desde ese país, en el portal de Enarsa. No se sabe cuánto gas sale de Bolivia, pero se sabe cuánto gas llega a Argentina. Esos dos detalles son los menos peligrosos de este juego.

Sobre las reservas, en los medios petroleros se sabe que están en 5 TCF, lo que parece correcto, pues la última vez que las midieron fue en 2013, cuando dieron 8 TCF, y desde entonces se han consumido 3 TCF. La cosa se complica más en los detalles. El gas que va a Argentina tiene que contener líquidos, porque es la única forma en que se cumple con el compromiso referido al valor calórico. Si no le quitas los líquidos, ¿para qué sirve la planta separadora que costó $us 800 millones? Una planta que no separará nada, porque el gas debe pasar de largo sin ser tocado. Y si no le quitas los líquidos, ¿qué materia prima se usará en la multimillonaria planta de polipropileno que se quiere instalar al precio de $us 2.200 millones? Esa planta debería usar el propano que se obtiene en la planta separadora.

Corresponde ahora que el Gobierno anuncie su decisión de suspender la compra de la planta de polipropileno a la italiana Tecnimont, que había pasado todos los exámenes y pruebas para adjudicarse el contrato más caro de la historia de Bolivia. El anuncio tiene que tener una solemnidad proporcional a ese monto. Y alguna explicación, si fuera posible. Y luego habrá que hablar sobre el gas que no podrá llegar a Bulo Bulo, porque todo hay que exportarlo. Parece que la autocensura no lo cubre todo. 

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