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Mi abuela Roxana nos decía cuando hablábamos demás: “Perdiste la oportunidad de callarte”. La frase viene al pelo tras las declaraciones de Diego Ayo, vocero de Comunidad Ciudadana, del expresidente Carlos Mesa.

Porque a las pocas horas de publicada la entrevista de dos páginas, Comunidad Ciudadana se apresuró en desmentir algunas de las afirmaciones de Ayo y en las redes sociales se desató una polémica sobre si José Ormachea (el anterior vocero) debía volver o no. La verdad es que Ayo es el tercer vocero en dos meses. Un récord.

Qué no gustó en Comunidad Ciudadana:

a) Que se revele que han recaudado un 20% de lo que creían que podrían levantar como dinero para la campaña y que tienen 10 millones logrados de aportes y kermeses. Esto último es risible. Habría que vender, a un promedio de 30 bolivianos el plato que es lo que comían en este tipo de eventos más de dos millones de viandas.

b) Pero también el vocero revela que la pelea es muy encarnizada por las candidaturas y admite que nadie da aportes gratis. Si la cosa va así en las elecciones, imaginemos cómo irán en el hipotético caso de que Mesa sea presidente.

Detrás de esto está una verdad, a medida que se ve en las encuestas que Evo Morales podría ganar en la primera vuelta electoral. cada vez se hace más difícil conseguir quien ponga la platica.

c) Pero Ayo usa la entrevista para saldar cuentas con su expatrón: Samuel Doria Medina que lo contrató para dirigir la Fundación Pasos Kanki a quien llama mezquino porque se negó a darle 68.000 dólares para pequeñas investigaciones. Rápidamente Comunidad Ciudadana recuerda en su comunicado que Samuel fue desprendido al levantar su candidatura.

Ayo tiene su guerra personal con su exjefe, pero Comunidad Ciudadana necesita que Samuel se pronuncie pidiendo el voto por ellos. Peor aún cuando es prácticamente imposible que los verdes apoyen a Mesa porque eso enturbiaría seriamente las pretensiones para la gobernación y la alcaldía de Santa Cruz, únicos espacios importantes para los demócratas que no pueden ni diluirse ni dejar el segundo lugar de Santa Cruz en manos de Mesa. El primer lugar parece tener nombre y apellido: Evo.

d) El cuarto problema se da cuando el vocero muy suelto de cuerpo proclama que: Alguien que entiende Santa Cruz porque no mira simplemente su ombligo desde Santa Cruz, versión moderna de lo dicho por Mesa en sentido de que los cruceños son provincianos.

Con voceros así quién necesita enemigos. Más de un mesista no dormirá tranquilo esta noche después de haber renegado en domingo.

Mientras los azules harán circular el regalo que les dio Ayo con sus declaraciones.

Ya al cierre acabo de acordarme que mi abuela también repetía: en boca cerrada no entran moscas.

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