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OPINIÓN

El litio, el modelo de Catar y la reactivación económica de Bolivia

7/10/2020 05:00

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Diego von Vacano - Docente, ciencias políticas y económicas, Texas A&M University, EEUU


En 1973, el Producto Interno Bruto de Catar era de 793 millones de dólares. En 2018 su PIB alcanzó 191.000 millones de dólares. ¿Cómo pudo un país tan pequeño lograr esa transformación tan rápida?

Pude visitar Catar en dos ocasiones por invitación a eventos académicos en “Education City,” la Ciudad de la Educación, en la capital de Doha. En ese complejo, completamente financiado por el estado de Catar, se encuentran varias universidades de nivel mundial, como las de Georgetown, Northwestern, y Texas A&M. Ahí, miles de estudiantes de Catar y otros países de la región estudian ingeniería, ciencias políticas, economía, geología y otras materias. La ciudadela es un ejemplo de cómo usar bien los ingresos generados por recursos naturales, como el gas natural y el petróleo, cuando el estado y la empresa privada actúan como socios.

Bolivia puede imitar al modelo catarí. El país está al borde de lo que podría ser un momento histórico. Las elecciones del 18 de octubre estarán en la vista de los países de todo el mundo. A medida que el mundo cambie su enfoque hacia la energía renovable, algo que ya es prácticamente inevitable, el litio boliviano y el pueblo boliviano podrían estar en el centro del cambio energético global. Los resultados de las próximas elecciones serán determinantes para la industrialización del litio boliviano. La exportación de litio y luego la construcción de baterías de iones de litio para vehículos eléctricos y almacenamiento de energía a gran escala renovable pueden ser el motor del desarrollo nacional para los próximos treinta años o más.

Un metal alcalino suave y plateado a menudo conocido como el "petróleo blanco", el litio es el componente principal en las baterías de iones de litio, que se encuentran en los instrumentos electrónicos de uso diario, vehículos eléctricos, y celdas de almacenamiento de energía. La demanda por el metal está en un aumento exponencial a medida que el mundo se transite hacia un futuro más sostenible. Esto significa que los países ricos en litio se convertirán en actores fundamentales en este cambio global de los combustibles fósiles si pueden aprovechar de sus recursos naturales. No hay una estimación exacta del total de las reservas mundiales de litio, pero el "Triángulo de Litio", que abarca Chile, Argentina, y Bolivia, satisface hasta el 75% de la demanda mundial. Sin embargo, durante mucho tiempo se ha pensado que Bolivia tiene las mayores reservas, de más del 35% a nivel global. 

Bajo leyes y administraciones anteriores se inició la industrialización con la instalación de plantas industriales (carbonato de litio) pero no ha sido posible que Bolivia trabaje con empresas extranjeras para desbloquear sus vastos recursos de litio. En los últimos 15 años, se avanzó poco en este ámbito. Sin embargo, según entes internacionales líderes en la industria del litio, como la empresa consultora Benchmark Mineral de Londres (https://www.benchmarkminerals.com/), Bolivia está por fin cerca de despegar en esta industria.

Según un análisis de Benchmark, el candidato Luis Arce ha presentado el plan de litio más sofisticado. El plan demuestra que Arce está dispuesto a hacer negocios con cualquier empresa o país del mundo, siempre y cuando se respeten las leyes bolivianas y el principio fundamental de la no privatización.

El modelo del gas natural, diseñado por Arce y Carlos Villegas y que fue la base del crecimiento nacional durante los años de Evo Morales, se puede reproducir y mejorar en el campo del litio con el liderazgo de Arce. Ninguno de los otros partidos ha presentado programas de desarrollo basados en una revolución de la industria del litio como lo ha hecho el candidato del MAS. (https://luchoxbolivia.org/wp-content/uploads/2020/09/Propuesta-Litio-y-energia-FINAL_Ok.pdf). Aparte de Arce, solamente Tuto Quiroga ha presentado un proyecto de litio, pero no tiene el apoyo de una empresa como Benchmark, cuyos vínculos con todas la industrias relacionadas al litio, desde Tesla a Volkswagen y hasta la China, permitirían la rápida ejecución del modelo de Arce.

Al buscar a los mejores asesores de minería del mundo y asociarse con firmas internacionales que se especializan en minería de alta tecnología, cátodos y baterías Arce busca voltear una industria paralizada y convertirla en el eje central de desarrollo del país. La política específica incluye los siguientes puntos:
•    Completar una evaluación entera de los recursos de litio de Bolivia
•    Colaboración con empresas líderes en litio y baterías de todo el mundo
•    Invitar a estas empresas líderes a pujar por el derecho a desarrollar industrias nacionales de minería de litio y productos químicos sin privatización.
•    Establecer un régimen fiscal para garantizar que el desarrollo de la industria produzca ingresos fiscales para la población
•    Asegurar que Bolivia sea vista como el líder mundial en la industria del litio
Para comercializar la industria de litio de Bolivia se centrarán en los siguientes objetivos para beneficiar a Bolivia:
•    Creación de empleos de minería y productos químicos de alto nivel y alto contenido de calidad para el pueblo boliviano (más de 130.000 empleos directos e indirectos en seis años)
•    Obtener ingresos fiscales que se pueden canalizar en la construcción de nuevos hospitales, escuelas e infraestructura (un aumento de ingresos de dos mil millones de dólares en cinco años, utilizando nuevas tecnologías de extracción directa de litio, denominadas DLE)
•    Desarrollo económico para crear riqueza comunitaria minimizando al mismo tiempo el impacto ambiental y manteniendo la industria turística
•    Creciente reconocimiento internacional para Bolivia a través de su participación en una de las industrias mundiales de más rápido crecimiento (100 mil toneladas de litio al año para 2023)
•    Jugando nuestro papel en la atención de la emergencia mundial por el cambio climático
Esta política garantizará que el proceso de extracción respetará la biodiversidad del país, al tiempo que implementará protocolos de extracción eficientes y de alta tecnología en conjunto con las principales empresas mineras. La afluencia de capitales y la inversión que seguirían podría rivalizar a las naciones del Golfo después de los primeros desarrollos iniciales de sus industrias petroleras, una perspectiva muy prometedora que podría proporcionar miles de empleos a los bolivianos, y convertiría a la nación en una potencia económica y líder mundial en la extracción de litio y en el ámbito energético en general. Esto va a beneficiar a todas las regiones del país, desde Uyuni, el origen de los recursos, hasta Santa Cruz, que gracias a la hidrovía jugará un papel importante en la exportación e industrialización del litio. Todos los departamentos del país verán los beneficios. El litio también tendrá valor diplomático para resolver los problemas marítimos históricos con Chile.

Poniendo de lado los factores políticos, y viendo la situación nacional solamente desde un punto de vista económico, es claro que esta estrategia para el desarrollo nacional íntegro basado en el litio es la más convincente. El país pudo cuadruplicar el PIB en catorce años con el modelo de la nacionalización del gas, bajando la pobreza extrema por más del 30%, y creando nuevas clases medias. Con un nuevo plan de industrialización del litio, sin privatización, pero con socios de cualquier parte del mundo que respeten las leyes bolivianas, Bolivia puede transformarse en una nueva Catar con una mejora sustancial de calidad de vida para las y los bolivianos.