Opinión

El nuevo palacio, tan grande como costoso

El Deber 22/12/2017 04:00

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Avanza la construcción de un edificio de 28 pisos, que le costará al país 34,7 millones de dólares. Es el nuevo Palacio de Gobierno, llamado la Casa Grande del Pueblo. Está ubicado a una cuadra de la plaza Murillo de la sede de Gobierno, llama la atención de todos los transeúntes de la zona debido a su tamaño, que es igual de grande que su valor final.

Este edificio fue concebido en 2015 por el presidente Evo Morales, bajo el argumento de que el actual Palacio de Gobierno es pequeño y que el Estado alquila infraestructura para el funcionamiento de varios ministerios. El precio inicial de la obra era de 33,2 millones de dólares y en septiembre de este año se firmó una adenda (la quinta del contrato) en la que se autoriza aumentar 1,4 millones de dólares al presupuesto.

El incremento del monto se produjo un mes antes de que el Gobierno le informara al país que el crecimiento de la economía era del 3,9% en 2017 (el menor de la última década) y cuando los gobernadores y el ministro de Autonomías debatían acerca de la viabilidad de aprobar la redistribución de los ingresos del Estado en un pacto fiscal. Sobre las cifras macroeconómicas, hay que recordar que Bolivia tendrá un déficit fiscal del 7,8% en esta gestión, de acuerdo con las previsiones del Ministerio de Economía, eso significa que el Estado gasta más que los ingresos que percibe. 

A lo anterior se suma el hecho de que el Gobierno ha cerrado el debate sobre el pacto fiscal sin acceder a una redistribución de recursos económicos para universidades y gobernaciones, lo cual es inquietante si se toma en cuenta que, por ejemplo, en Santa Cruz aumenta la migración, se multiplican las necesidades y el dinero disminuye. Las autoridades nacionales argumentan que no hay recursos para redistribuir cuando tiene “múltiples” responsabilidades que cumplir.

No obstante, el discurso choca con la realidad. Mientras se dice que no hay cómo redistribuir los recursos económicos o que las arcas del
Estado están percibiendo menos recursos, que es tiempo de vacas flacas, el país se encuentra con el uso de 1,4 millones de dólares adicionales para la construcción de un Palacio de Gobierno, al que además se lo dotará de sauna y gimnasio en las dependencias de la vivienda presidencial (todo esto no estaba en la propuesta inicial ni en los planos que se conocieron en 2015). No se sabe aún cuánto costará el equipamiento ni los muebles de la nueva infraestructura.

Cuando se es jefe de familia se sabe que hay tiempos en los que se puede costear algunos gustos, pero que también hay tiempos en los que toca ajustarse los cinturones en el hogar. En el país podría haber la misma conciencia, pero se pone en evidencia que se siguen utilizando indiscriminadamente los recursos del Estado, a pesar de lo polémico que esto pudiera ser. No hay que olvidar que en febrero de esta misma gestión se inauguró un museo en honor de Evo Morales en su pueblo natal, Orinoca. Esa obra costó más de 7 millones de dólares y aún no logra tener las visitas que lo justifiquen. Un año después, en febrero de 2018, será entregada la Casa Grande del Pueblo.