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El ocaso del modelo estalinista del MAS

Fernando Prado Salmón 17/10/2019 03:00

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Estamos viviendo el fin de un proceso muy complejo y contradictorio que ha sido nombrado como populista, autoritario, extractivista, depredador, nacionalista y muchos nombres más, pero he ahí que el ministro Arce ha iluminado lo que realmente ha sido el modelo en sus rasgos fundamentales: El modelo estalinista de industrialización del país a partir de la industria pesada. Si lo duda lea estas sus expresiones, que son la descripción exacta del modelo estalinista: “ El Estado se encuentra desarrollando lo que en términos teóricos se llama industria pesada que debe ser complementada con la industria liviana.”

Stalin no lo podría haber dicho mejor.

Efectivamente, el modelo estalinista aplicado a inicios del siglo XX dice que un país se debe industrializar, pero define para esa industrialización las etapas y se debe necesariamente comenzar con la industria pesada, porque así con esos productos o sobre esa base surgen las demás industrias, la industria liviana. Son exactamente las palabras y el esquema del estalinismo. Es lo que repite Arce Catacora.

El estalinismo descuida la atención de las necesidades básicas de la población para dar prioridad a la industria pesada. Eso es lo que caracterizó el periodo estalinista en la Unión Sovietica, grandes industrias y la gente muriendo de hambre, y eso explicaría el descuido del gobierno hacia su gente en temas como la salud, la nutrición, la educación, la justicia y la seguridad.

Ninguna de esas cosas tienen que ver con la “industria pesada” para la cual se deben hacer todos los sacrificios y hacia donde deben ir las inversiones estatales. Todos esos otros temas se dejan para un incierto futuro, porque primero hay que hacer la industria pesada.

Eso explicaría por qué han tirado miles de millones de dólares en fabricas que funcionan mal o peor, y que jamás serán rentables y es que ese esquema ya no corresponde a la realidad del siglo XXI. Hoy no es la industria pesada la que conduce el desarrollo de un país, es la calidad de sus recursos humanos, esos que este gobierno ha descuidado olímpicamente y que ahora entendemos por qué.

Otra sería la historia si por ejemplo, en vez de seguir a Stalin hubiesen seguido los primeros pasos de la revolución cubana, que al inicio se concentró en educación, salud, nutrición y cultura, aunque luego cedió al estalinismo por influencia de la unión soviética que “capturó” el proceso cubano.

El gobierno cerrará su ciclo con una fabrica de plásticos de 2.000 millones de dólares, cuando en Europa varios países están ya planificando la prohibición de los plásticos duros para el año 2021, por la importancia del tema ambiental. Desorejados y atrasados, como siempre.