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El perdón esta en tus manos

Bolivia comienza por mí 4/12/2019 03:00

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Michelle Sánchez M. | Psicóloga educativa  

Alguien me dijo alguna vez que el odio es el fracaso del amor y mientras más lo pienso, más me convenzo que es así. Cuánto duele el amor no correspondido, cuánto molesta la decepción de una promesa, cuánto hiere la indiferencia, y no me refiero exclusivamente a relaciones románticas, me refiero a cualquier tipo de relación.
Durante mucho tiempo algunos hijos de esta Patria, se han sentido como los hijos abandonados, temerosos, inseguros, sin la menor esperanza de tener justicia social. La respuesta más natural a estos sentimientos son las actitudes de rechazo y de desconfianza y en algunos casos el odio.

Estar libres del rencor, del odio, de los sentimientos de venganza, nos permite dejar atrás un pasado negativo y proyectarnos hacia el futuro de forma sana y limpia.

“No se puede disfrutar el presente si la mente sigue en el pasado”. 

El perdón no depende del otro, no puede estar en función de que la otra persona pida disculpas. 

El sufrimiento que deriva de las experiencias negativas no desaparece viendo sufrir a la otra persona, el pasado no cambia, pase lo que pase en el presente y lo que pueda ocurrir en el futuro. 

Lo que podemos hacer para estar mejor es controlar nuestros pensamientos; los pensamientos de esperanza y de fe traen alegría, despiertan ideas y sueños, así poco a poco la vida se renueva y el pasado doloroso queda atrás. Para poder liberarnos de los sentimientos negativos, debemos cambiar la forma en la que percibimos, calificamos y valoramos nuestras experiencias.

Como dijo Víktor Frankl un terapeuta judío que vivió en carne propia el holocausto Nazi y que perdió a su familia en los campos de concentración de Austchwitz. “Lo único que no me puedes quitar es la forma en que elijo responder a lo que me haces. La última de las libertades es elegir la actitud de uno en cualquier circunstancia” y el perdón es una respuesta única, nadie puede perdonar por nosotros.