Opinión

El tesoro mejor guardado de América del Sur

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26 de febrero de 2017, 4:00 AM
26 de febrero de 2017, 4:00 AM

Un interesante video promocional circula por el ciberespacio bajo el título de El tesoro mejor guardado de América del Sur, del cual hizo eco la prestigiosa revista Time para mostrar las virtudes que ofrece Paraguay para atraer inversiones. Pese a que lo recibí una veintena de veces ya, cada vez que lo veo sueño que -un día no lejano- se diga algo igual de Bolivia.


Time calificó al Paraguay como “una joya que espera ser descubierta” gracias a las condiciones que ese país ofrece para invertir basándose en las leyes de Alianza Público-Privada y de Responsabilidad Fiscal (Paraguay: El secreto mejor guardado en Sudamérica, www.telefuturo.com.py, 21.11.14).


Paraguay se ha preocupado por ofrecer a dar incentivos al capital nacional y extranjero con el costo laboral más bajo de la región y la seguridad jurídica para garantizar el retorno de la inversión, con inteligentes medidas como: arancel cero para importar bienes de capital; IVA cero para bienes de capital de importación o venta interna; libre ingreso y salida de capitales con cero impuesto a las remesas y pagos de capital, intereses y comisiones al exterior; impuesto del 10% a la renta de empresas; impuesto del 10% a la renta personal e IVA general del 10%.


¿Qué logró con tan audaces medidas? Mucho. Es el país que mejor clima de inversión ofrece en la región; es el Top 5 en el Ranking Regional de Competitividad (Doing Business); el segundo con el mayor Retorno a la Inversión en Sudamérica (ROI del 22%); una calificación de riesgo-país de ‘Ba1-Ba2’ con Moody´s y ‘BB’ con Fitchratings y Standard & Poor´s.


Según un informe del Ministerio de Industria y Comercio del 2016, destaca por su estabilidad macroeconómica, siendo que en los últimos 5 años la inflación no pasó del 5%; el crecimiento promedio de su PIB fue del 4,5% en los últimos 10 años.


Ocupa además el primer puesto en producción de energía renovable en el mundo; es el segundo productor de stevia del planeta y el tercer productor y exportador de yerba mate; cuenta con la tercera flota de barcazas más numerosa del orbe, solo después de EEUU y China; es el cuarto mayor exportador de grano de soya, de aceite de soya y de almidón de yuca a escala global; es el quinto mayor exportador de pellets de soya, como también de carne bovina; es el sexto exportador mundial de maíz, el sexto productor de soya y el décimo mayor exportador de trigo ¡del mundo!


La autorización para el uso de semillas genéticamente mejoradas lo ha catapultado a ser un gran productor de soya (9 millones de toneladas/año) y de maíz (4 millones de toneladas). Su hato ganadero supera las 14 millones de cabezas de bovinos gracias a las inversiones de productores nacionales y extranjeros durante años con miras a mejorar la genética, no siendo extraño que un toro reproductor de raza se venda en $us 15.000.


Paraguay, que hace más de diez años no llegaba a exportar 200.000 toneladas de carne, hoy lo hace por cerca de 400.000 toneladas; sus exportaciones de carne y subproductos superan de lejos los $us 1.000 millones anuales.  


Hay mucho que aprender de un país donde la presencia de colonias menonitas es importante -como la de Filadelfia y Loma Plata, según me contaba José Hidalgo, un agroproductor amigo- en el Chaco donde no hay abundancia de agua y las temperaturas van de bajo cero a más de 45 grados centígrados dependiendo de la época, pero tienen la tecnología y la genética para producir leche con alto rendimiento y exportarnos queso fresco y fundido, mantequilla, yogur, leche fluida y en polvo, etc.


Paraguay, un país con menos de 7 millones de habitantes genera un PIB de $us 30.000 millones y exportaciones por $us 12.000 millones. Bolivia, con 11 millones de habitantes, proporcionalmente debería tener un PIB de 47.000 millones y exportaciones por 19.000 millones. No siendo así, la pregunta es: ¿Por qué? 

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