Opinión

El tráfico, de mal en peor y la Policía de cómplice

El Deber 3/5/2017 04:00

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Porque lo vemos y lo padecemos a diario, no hay dudas con respecto a que el tráfico vehicular en Santa Cruz es un dolor de cabeza que en vez de bajar se agudiza, campeándose la transgresión de las reglas, la falta de educación, el abuso y el capricho. Todo eso en infinidad de calles y avenidas que en horas pico se tornan un infierno del que es imposible salvarse, lo impiden millares de motorizados, de modo que es preciso revestirse de paciencia y resignarse a cubrir un trayecto, digamos en media hora, cuando normalmente tendría que emplearse no más de cinco minutos.

Principales culpables del asunto son los conductores de vehículos que no hacen nada para superar los problemas, además muchísima gente se suma al caos puesto que cierra vías para festejar el ‘cumple’ de la comadre, por el velorio del buen vecino, por el aniversario del barrio o la kermés benéfica, por marchas de gremios y ‘prestes’ con autos cubiertos de platería y adornos que van a paso ‘e peta y copando toda la calzada (al mejor estilo del collado), motivos por los cuales la cosa ya no es de horas sino de noches y días completos, y habida cuenta de que basta clausurar una arteria para que el problema abarque varias manzanas.

Pero la infinita es que la Policía, una de cuyas misiones es cuidar el orden, con frecuencia se convierte en cómplice del despelote en las vías públicas a través de sus agentes. Cuántas veces, por ejemplo, no se ha visto a policías acudir al lugar donde se produjo un percance y detener sus motorizados en un segundo carril produciendo un congestionamiento terrible, por no hacerlo adelante o detrás del vehículo accidentado. Cuántas veces los de ‘verde olivo’ no respetan la señalización y los semáforos –incluso provocando accidentes-, siendo el siguiente hecho un pésimo ejemplo de arbitrariedad: en plena esquina del Comando Departamental, o sea en uno de los puntos de mayor circulación de la ciudad y en la calzada, la Policía tiene su contenedor de basura entorpeciendo más el tránsito. ¡La campeona, la Policía poniendo un obstáculo, horrible encima, donde más expedito debe ser el tráfico vehicular y peatonal!

Decididamente, al menos en este campo, andamos como el cangrejo en la ‘locomotora’. 

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