Opinión

El vicio contemporáneo

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26 de septiembre de 2017, 4:00 AM
26 de septiembre de 2017, 4:00 AM

Hace unos días escuché en la radio el testimonio de un residente de Florida, que decía que luego del paso del huracán Irma no había wifi, no había baños, ni comida. Me pareció curioso que en una situación de desastre, lo primero que puso en la lista de faltantes fue el internet inalámbrico, por encima de la necesidad de defecar y alimentarse. 

Considero que el internet y las redes sociales, son el vicio contemporáneo. Whatsapp es una herramienta fabulosa para estar conectado con parientes, amigos, clientes y colegas de trabajo, pero es una tentación constante a mirar el celular cada minuto, a leer cada mensaje, a responder incesantemente. Por ello es una fuente potencial de pérdida de tiempo, productividad e interacción social. ¿Cuántas veces chateamos nimiedades en vez de jugar con nuestros hijos en vivo y en directo? ¿Cuántas veces miramos el celular en el trabajo para leer cosas que no son ni urgentes ni importantes? ¿A cuántas reuniones sociales uno asiste, donde un grupo de amigos se sienta alrededor de una mesa, y todos terminan mirando sus propios teléfonos? Los celulares permean los almuerzos familiares, los momentos de intimidad, los ratos de juego con los hijos, las horas de trabajo, las reuniones sociales, restándoles calidad. 

Los avances en las comunicaciones son fenomenales y permiten ahorrar mucho tiempo, pero si no tenemos autocontrol también  llevan a desperdiciarlo. Tener autocontrol no es tarea fácil para los adultos, y es casi imposible para los niños. Lamentablemente los padres a menudo preferimos tener a un niño clavado en una pantalla, a tenerlo dañineando y molestando, y tenemos niños que pasan horas en la inactividad física y una estimulación sensorial que, según los sicólogos, no es beneficiosa para sus cerebros. 
Los celulares y las redes sociales han conquistado el mundo, como ninguna droga lo ha hecho. Todos, grandes y pequeños, hombres y mujeres, estamos felizmente enviciados y dependientes de estos aparatos que son más importantes que la propia familia.

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