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“El voto fuerte de la oposición gana proyección”

Franz Barrios 21/10/2019 03:00

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A 37 años desde que la democracia fue recuperada y con las primeras cifras, al parecer habrá balotaje en Bolivia, salvo irregularidades. El soberano ratificó la mayoritaria voluntad popular del 21-F que le dijo no a Evo-Álvaro, y los indecisos se decidieron por la democracia contra el abuso. 

Los comicios de ayer acaecieron con nueve binomios en la papeleta (cuatro más que en 2014). El binomio del gobernante MAS, que no era elegible (según el art. 168 de la CPE y el art. 15 de la Ley 026) forzando su tercera reelección, contra ocho binomios de oposición entre renuncias, sustituciones de candidaturas, y la más despiadada y onerosa ‘guerra sucia’ gubernamental. 

El binomio de facto masista recibió un golpe electoral, lejos del 63,36 % que obtuvo en 2014 y lejos de cualquier pronóstico exitista que manejaron con su habitual soberbia. Inédito proceso electoral porque contempló unas inútiles primarias de binomios únicos que anticiparon la campaña electoral más de un año, creyendo poder desgastar al candidato de oposición mejor posicionado. E histórico, porque según la tendencia que permiten registrar los ciudadanos contralores del voto en los diferentes recintos entre otras fuentes no oficiales, a estas alturas, ninguna de las dos candidaturas más votadas habría alcanzado el 50% + 1 de los votos válidos u obtenido un mínimo del 40% de los votos válidos con una diferencia de 10% en relación con la segunda candidatura. 

Lo que daría lugar al balotaje en los próximos 60 días de acuerdo a la CPE. Que por cierto no se tratará del segundo tiempo de un mismo partido, pues constituye una nueva elección con características especiales e inéditas en el caso boliviano. 

Pero volviendo a la jornada electoral, la misma se llevó a cabo entre denuncias de acarreo de personas, papeletas marcadas, cierre anticipado de mesas, impedimento de documentar con imágenes el escrutinio de votos in situ, y la casualidad de que solo la empresa Vía Ciencia fue habilitada por el TSE para efectuar el conteo rápido. Siendo que esta había dado como ganador a Evo Morales en primera vuelta con 44% hace unos días. Cubrirán cerca de cuatro mil mesas dispersas entre el área urbana y rural.

 El voto fuerte de la oposición gana proyección territorial, de forma inédita, desde el sur del país, lo que tendrá una directa repercusión en las próximas subnacionales. Ergo, la esperanza de la nueva oposición, además de ser contrapeso en la nueva ALP, radicará en estructuras regionales más sólidas. Finalmente, se habrían cancelado cinco personalidades jurídicas, entre las cuales las históricas del MNR y UCS. Y la votación obtenida por el PDC no es una sorpresa, sino una consecuencia de este periodo que concluye de cara hacia el posevismo.