"La tasa de crecimiento del PIB de nueve actividades, muchas volcadas al mercado interno fue solamente del 3,7%, por lo que estos sectores no deberían pagar el segundo aguinaldo".

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5 de agosto de 2018, 14:19 PM
5 de agosto de 2018, 14:19 PM

“La crónica del segundo aguinaldo anunciado” del 2018 es, por decir lo menos, curiosa. El 1.º de mayo, el Presidente Evo Morales, asumiendo la identidad de Nostradamus, anunció este benéfico, dos meses antes del cumplimiento del periodo de cálculo de la tasa de crecimiento del producto y cinco meses antes de conocerse el dato.

Cabe recordar que el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) se toma tres meses para recoger y calcular la información del producto interno bruto (PIB). Por ejemplo, la tasa de crecimiento del primer trimestre (enero a marzo) del 2018, la conocimos solo en agosto. Cabe recordar que el resultado del PIB debe ser igual o superior al 4,5%, para activar el pago del segundo aguinaldo y considera un periodo anual que va de julio a junio.

Cuestionados los poderes clarividentes del caudillo, los sacerdotes del proceso de cambio salen en su defensa mostrando su arsenal estadístico y econométrico de proyecciones. La ciencia económica avanzó lo suficiente como para hacer buenas estimaciones, sostienen. Bueno, dando el beneficio de la duda, este puede ser el caso. Pero “no quisiera pensar”, como frecuentemente dice el líder, que las proyecciones de NostraEvus sobre el PIB en Bolivia... se obedecen y los datos se ponen al servicio de la reelección y revolución.

Cocina estadística es la jerga que utilizan los economistas cuando alteran los números para probar sus hipótesis de trabajo. Ronald Coase, de manera descarnada, decía: “Si torturamos los datos suficientemente, ellos confiesan todo”.

Con esta preocupación en mente, veamos algunos hechos y preguntas sobre el producto. En el Cuadro 1. del documento del INE titulado “El producto interno bruto trimestral de Bolivia registró una tasa de crecimiento del 4,44%” se presentan 13 actividades (agropecuaria, petróleo y gas, construcción, comercio, etc.) que componen el cálculo del PIB a precios básicos. Estas actividades, para el primer trimestre de 2018 (1T), en promedio crecieron en 4,44% con respecto al 1T del 2017.

El crecimiento respecto al 2016 en el mismo periodo fue del 3,34%. Ahora bien, cuando uno observa cada actividad del 2018 en más detalle, se observa que nueve de estas crecieron a una tasa menor que la del año pasado. Por ejemplo, en el 1T del 2017, la agropecuaria aumentó en un 8,6%, en el mismo periodo del 2018, este sector creció tan sólo el 6,6%. Es decir de trimestre a trimestre, en realidad la tasa decreció en 23%.

Otras ocho actividades están también desaceleradas; es decir, crecieron menos que en el 1T del 2017. La tasa de crecimiento del PIB de estas nueve actividades, muchas volcadas al mercado interno fue solamente del 3,7%, por lo que estos sectores no deberían pagar el segundo aguinaldo.

A rigor, solo tres actividades fueron las que subieron el promedio a saber: establecimientos financieros ( del 4,3% en el 1T del 2017 al 6,4% del 2018), petróleo y gas (de -14,1% al 6%), e industria manufacturera (del 2,4% al 4,3%). Los tres sectores que crecieron tienen elevadas incidencias en el PIB; es decir, pesan mucho en el cálculo. Petróleo, un 0,33%; manufacturas, un 0,66%; y establecimientos financieros, un 0,84%. En suma, la economía continúa desacelerada en la mayoría de sus sectores, habiéndose recuperado solo tres actividades.

Bueno, algún neorevolucionario podría decir que el PIB incluye todas las actividades y que separar nueve sectores, no es correcto. Pero no tan rápido hermano y compañero. Aquí aplico la misma metodología que usó el Ministerio de Economía y Finanzas en el 1T 2017, para negar la desaceleración de la economía. Eligió sectores que presentaban un crecimiento positivo vinculados a la generación de empleo y dijo: que el crecimiento fue del 7,2% y no del 3,3% porque este resultado no refleja lo que pasaba en el mercado interno. Usando el mismo razonamiento podemos afirmar que en el 1T del 2018, la economía, de los sectores vinculados al mercado interno, sólo crecieron al 3,7%% y no al 4,44%.

Bueno pero veamos qué ocurre en los tres sectores líderes de crecimiento del 1T 2018, me concentraré en el petróleo y gas. Y sólo un breve comentario sobre manufacturas y sector financiero. El subíndice manufacturas crece sólo por el aumento de la categoría, Otras industria. No pude saber qué incluye esta caja negra. ¡Por favor más información! Aquí una inconsistencia, los alimentos, bebidas y tabaco, el otro componente de manufacturas, en realidad cayó en comparación al 1T 2017. El sector financiero creció a pesar de que la cartera subió en un 4%.

Hidrocarburos dio un gran salto, del - 14,1% al 6%. Aquí tengo muchas preguntas. En el 1T del 2018, los precios del petróleo subieron a solo 63 dólares por barril, el grueso del empuje se dio en el 2T. Por lo tanto, ¿Cuál fue el efecto, en las cantidades producidas, de la subida de los precios? ¿En qué mes se reajustan precios según contrato con Brasil y Argentina? ¿Cómo se dio este salto en la producción de gas en tres meses? Aquí se necesitan más explicaciones.

Para terminar, la pregunta del millón: ¿Estamos frente a un platito criollo bien servido, un manjar de la cocina estadística nacional? ¿Pusieron al chancho a los datos y los hicieron cantar “4,5%”?. ¿En Bolivia las predicciones de Nostradamus... se obedecen? “No quisiera pensar” que las estadísticas pueden ir al calabozo, como la banda que no tocó la diana ante los goles del Jefazo.

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