En la cuenta regresiva de su conmemoración el 14 de febrero de 2025, la Gobernación de Santa Cruz, a la par de otras instituciones locales, han puesto en marcha diversos e importantes actos con motivo de la épica gesta independentista regional de hace doscientos años: El Bicentenario, un acontecimiento histórico que recién parece haber empezado a cobrar mayor conciencia y fuerza en el espíritu y el sentir de la diversa y creciente comunidad cruceña. Una relevancia y un fervor cívico que, probablemente, estaban más identificados o mejor conectados con la fundación o las batallas cruciales por la libertad junto a otros hechos que están insertos en las páginas de nuestra historia departamental. Por eso es necesario realzar el ya inminente Bicentenario reafirmando su valor histórico y reconociendo, además, el protagonismo de sus figuras próceres en el devenir de dos siglos.
Es por eso que Santa Cruz debe prepararse convenientemente porque los festejos no solamente tendrán como epicentro la ciudad capital. Buscando integrar al Departamento en torno al acontecimiento magno, los actos recordatorios se extenderán a las 15 provincias. Se ha anticipado al efecto la participación del Consejo Nacional del Bicentenario que conforman delegados de los nueve departamentos del país, además de entidades cruceñas integradas al Comité Interinstitucional, bajo el lema ‘200 años libres’ y con el pedido de “amar a Santa Cruz” reafirmando el compromiso con la historia y la libertad.
En la visión de historiadores y expertos, la evocación del Bicentenario es de trascendencia única para una región que luchó valerosa e infatigablemente para conseguir su independencia y forjar, en libertad, un porvenir de grandeza con el sustento del coraje, la determinación y el sacrificio de su gente que le posibilitaron alcanzar cada uno de los objetivos que se propuso.
Ahora, como bien lo señala la historiadora Paula Peña Hasbún, también hay que fijar la mirada en el futuro. “Ya no es (Santa Cruz) la pequeña aldea de diez mil habitantes ni el departamento de cien mil, sino de cuatro millones de habitantes y una región metropolitana de casi tres millones. Evidentemente, son otras dimensiones y otros desafíos”, matizó. Peña Hasbún identificó también los ejes que deberían guiar al debate social, político y económico porque en el contexto actual, se impone centrar la atención a aspectos referidos a la sostenibilidad, el mantenimiento del medioambiente, la productividad, la conexión y la metropolización.
Según la historiadora, es momento de planificar un nuevo futuro de Santa Cruz, rescatando la capacidad que, en el devenir del tiempo, tuvo la sociedad cruceña de construir instituciones para guiar la lucha por sus derechos y reivindicaciones así como para perfeccionar y fortalecer sus sistemas democráticos, educativos y productivos. De su lado, el presidente del Comité pro Santa Cruz, Fernando Larach, reflexionó sobre la relación de Santa Cruz con el Estado central que hasta ahora, sostuvo, no pudo satisfacer las necesidades y demandas de Santa Cruz. O no tuvo la voluntad ni la predisposición de hacerlo. Son los expuestos algunos matices de un acontecimiento único e irrepetible, que convoca y compromete la participación activa de los hombres y mujeres de nuestras ardientes llanuras grigotanas, en la ya cercana conmemoración de nuestro bicentenario.