Edición Impresa

Entre bibliotecas, candidatos, votaciones, riqueza y pobreza

Agustín Saavedra Weise 20/9/2020 05:00

Escucha esta nota aquí

A) He visto (ustedes lectores igual) que a todo el mundo le gusta fotografiarse delante de una biblioteca. Políticos, escritores, estudiantes, empresarios, comentaristas, etcétera, aparecen en la foto de turno con una impresionante serie de libros atrás.

Me pregunto, en caso de que alguien quiera sacar una foto del suscrito para el público: ¿Qué haré con mi humilde biblioteca, que consiste solamente en un lector electrónico Kindle? ¿Me dejo sacar la foto con el Kindle -es del tamaño de un cuadernillo pero acumula cientos de libros- o voy a algún lugar con abundantes libros de papel para hacer pinta? Biblioteca clásica ya no tengo, me adapté al Siglo XXI y solo uso el formato digital.

Tal vez los aficionados a sacarse fotos con bibliotecas de papel como telón de fondo tendrán que repensar sus estrategias para el futuro inmediato; el papel comienza a ser historia y felices los árboles, ya no serán talados para hacer pulpa. En fin, si alguien lo pide, aceptaré que me saquen la foto con el Kindle…

B) Este nuestro país Bolivia es “trés bizarre” (muy raro) hasta el punto de tal vez ser único, lástima que no siempre en lo bueno. Sabido es que los representantes para la legislatura se aprueban en primera vuelta, algo olvidado u omitido por la romería de candidatos para los comicios de octubre; que luego no vengan los lloriqueos… Se dice que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con una piedra. Habría que agregar que la subespecie boliviana tropieza 10 veces o más y nunca aprende de los errores pasados. Se habla de unidad y es lo menos que se hace en la actual coyuntura.

El sistema de votación es uno de los culpables de esa enorme e irresponsable dispersión. Mientras persista la representación proporcional este carnaval de candidatos seguirá; aunque algunos saben que apenas sacarán el 1% siguen adelante con la esperanza de por lo menos tener un curul. 

Esa aberración con el sistema de mayoría y minoría no sucede y ahí está la esencia de la durabilidad democrática en las naciones anglosajonas frente a su vulnerabilidad en las naciones latinas. A lo largo del tiempo, el sistema de mayoría y minoría ha probado ser superior para consolidar la democracia y asegurar estabilidad, algo que no proporciona el demagógico y divisivo método de representación proporcional.

C) Ser rico o aspirar a serlo es pecado en nuestras sociedades subdesarrolladas mientras en otras partes es virtud. Al reformista chino Deng Xiaoping se lo recuerda por su expresión “no importa el color del gato mientras sepa cazar ratones”, pero hay otra frase que también lo definió como arquitecto del progreso chino. Den Xiaoping expresó al iniciar su etapa de cambios: “ser rico es glorioso”. El líder chino revirtió errores de la era maoísta y logró que China supere muchos bolsones de miseria. 

La mitad de la población (700 millones) ha dejado de ser pobre y muchos otros chinos recorren actualmente el mismo camino. En América Latina hay un siniestro “corsi ricorsi” al respecto. Sin ir muy lejos, Argentina era uno de los países más ricos del globo hace 100 años. Hoy 2020, de cada tres argentinos uno es pobre, la nación platense está en quiebra y muy disminuida en el ranking mundial. Pero ser rico no es fácil, requiere talento y constancia.

A nivel macro, el estado debe proveer seguridad jurídica, libertad económica y buenas oportunidades. Recordemos además que hay países para los cuales la riqueza es pecado y exaltan la pobreza, sesgo perverso anulador del progreso. Por el contrario, creo que todos tienen el derecho de pretender mejorar y hacer fortuna con esfuerzo propio. Quien gobierna debe crear condiciones para ello, en lugar de obstaculizar las ansias de superación.