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29 de octubre de 2017, 4:00 AM
29 de octubre de 2017, 4:00 AM

Después del reciente referéndum en Cataluña, diversos comentarios han aguzado sus sentidos respecto a las diferencias con la realidad de Santa Cruz. Es muy cierto que el camino que siguió Cataluña es contrario al modelo cruceño, basado este en el marco legal. En cuanto al fin que persiguen ambas regiones (separatismo catalán vs. autonomía para Bolivia), existe una abismal diferencia, porque Santa Cruz siempre pensó en un solo país. Sin embargo, ambos procesos políticos guardan algunas analogías. Veamos:

1) En lo económico, Cataluña representa el 20% del Producto Interno Bruto (PIB) y encabeza las exportaciones totales de España con el 25%, mientras que Santa Cruz mantiene un 29% del PIB y lidera las exportaciones totales de Bolivia (25%). Barcelona alberga una población muy parecida a la de Santa Cruz de la Sierra. 

2) Si bien Cataluña tiene 1.000 años de historia, donde se habla una lengua más antigua que el propio castellano, no es menos válido afirmar que en Santa Cruz a partir de 1561 se construyó una identidad propia con una forma de ser, expresión, acento y cultura muy peculiares. 

3) España y Bolivia se constituyeron a partir de los territorios libres que decidieron conformar un solo Estado. No por nada hubo un cabildo en Santa Cruz (1825) que decidió abrazar la idea de fundar la nueva República de Bolivia. 

4) El parlamento catalán aprobó su nuevo Estatut (2004), siendo que en 2010 el Tribunal Constitucional suprimió parte del Estatuto. También le negaron un ‘pacto fiscal’ más equilibrado para Cataluña. Ambas situaciones son muy similares a lo que sucede por estos lares. Auguramos que muy pronto haya en Bolivia un acuerdo consensuado, pues sin recursos no se ejerce una autonomía plena.

5) Cataluña y Santa Cruz han sufrido a través del tiempo el abuso permanente de un poder omnímodo que acalló las voces disonantes contra la centralidad estatal. La última agresión a los catalanes (900 víctimas) por orden del Gobierno de Madrid, es similar a la estrategia usada contra Santa Cruz a través de los
años.

6) Si bien Cataluña goza de un alto grado de competencias (Constitución de 1978), superior a muchos países de la Unión Europea, su reclamo por mayor autonomía guarda relación con los reclamos de Santa Cruz, habida cuenta de que el actual padrón boliviano no es más que una ‘autonomía centralizada’ (Juan Carlos Urenda) o de ‘pliqui’ (mentirosa), como la llamo yo.
España vive su peor crisis institucional desde el retorno a la democracia (1977). Ante la intransigencia entre la pasión y la legalidad, parece ser el diálogo el mejor camino hacia un acuerdo donde posiblemente se debata una reforma constitucional que redefina al estado español en una posible transición hacia un estado federal. 

Así como hace muchos años criticaron a los cruceños por la defensa intransigente del 11% de regalías, reconociendo después lo saludable que fue para el país, no tengo la menor duda que algún día se comprenda por qué los cruceños empinaron la bandera de la autonomía. El modelo autonómico “a la boliviana”, todavía deja mucho que desear. Sin embargo, para que lo entiendan los centralistas, igual que la moto, este proceso no tiene marcha atrás.

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