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OPINIÓN

Es momento de ser niña

María Ingrid Rivero De Ugarte 11/10/2019 03:00

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Promesas, promesas y promesas. Llegan las elecciones y aparecen las soluciones para un país que clama por salud, educación, justicia, seguridad… y la lista continúa.

Los candidatos se esfuerzan en dibujar un país posible, inundado de modernidades y de buenas intenciones. Hablan del futuro pero no se preocupan por el presente. Palabras, palabras y palabras.

De acuerdo a datos de Unicef, en 2018 se registraron 56.658 embarazos de niñas entre 14 y 19 años. ¿Has escuchado a algún candidato referirse a esta problemática? Es una de esas realidades que a diario vivimos pero por conveniencia, es mejor callar.

Y ni es el único silencio que afecta a las niñas. Las denuncias por violencia física y psicológica contra las niñas y adolescentes se acumulan sin atención ni solución. Mientras los candidatos prometen futuros de ensueño para nuestras hijas, ellas viven un presente de sombras y barreras que las limita constantemente.

Cada 11 de octubre, día internacional de la niña, se reivindica la necesaria igualdad y la plenitud de derechos. Niñas con igualdad reclama el poder, la igualdad y la representación para niñas y mujeres jóvenes; reclama una sociedad donde puedan crecer y soñar su propio mundo.

La protección del menor acumula muchas estadísticas desgarradoras. En el primer semestre del 2018 se registraron 21 infanticidios y 251 casos de violación a menores. Durante 2018 se registra la desaparición de 8 niños por día, de los cuales solo 2 son hallados. 

En la frontera entre Bolivia y Argentina se recuperó a más de 300 menores que eran botín de las mafias de trata y tráfico de personas. A estos datos ofrecidos por parte de la Fiscalía General del Estado se puede añadir otro más, recuperado de una investigación realizada por la periodista Nelfy Fernández y difundido en EL DEBER DATA.

Entre el 2014 y el 2018 se registran 3.000 desapariciones, la mayoría menores, de los cuales muchos caen en las redes de la trata y tráfico. Solo 39 casos, apenas el 1,3%, llegaron a resolverse con sentencia judicial.

Conviene resaltar las principales causas estructurales que generan este escenario desalentador para nuestras niñas. 

Un informe elaborado por Plan Internacional Bolivia considera que la cultura predominantemente machista y patriarcal ahoga los derechos de los menores aparado en un criterio de autoridad. 

Otros factores relevantes, de acuerdo al informe señalado, mencionan como causas la baja autoestima, la débil comunicación intergeneracional y la migración de niñas y adolescentes del área rural a zonas urbanas en condiciones riesgosas o de servidumbre. Desde hace 4 años comparto con Plan Internacional Bolivia las acciones de empoderamiento simbólico que permite a las niñas ocupar cargos representativos durante, al menos, un día. 

Se han lograda espacios importantes, desde la niña Gobernadora, Presidenta de la Asamblea Departamental de Santa Cruz, hasta cargos directivos en empresas. EL DEBER también se sumó a la campaña y ha compartido experiencias con niñas que cumplieron funciones dentro de la redacción como en la dirección general del Diaro Mayor, todas participando en reuniones de planificación, revisión y gestión de la información. Pero lo más valioso de esto fue que sus voces fueron escuchadas al exponer cada una de ellas sus sueños como sus temores.

Un año ha pasado y todo sigue igual o hasta peor. Es momento de pasar de lo simbólico a lo realizable, del dicho al hecho. 

Es momento de exigir planes y acciones reales que frenen la violencia de género, ante todo con los menores; es momento de tejer políticas públicas que garanticen la igualdad de género y la equidad en el trabajo, en la escuela y en la vida. Es momento de crear un futuro posible que se inicia con un presente transformador para nuestras niñas. ¡Es momento!