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19 de marzo de 2017, 4:00 AM
19 de marzo de 2017, 4:00 AM

La opinión se diferencia de la información porque la primera es una manifestación emotiva: "Santa Cruz es un ‘desjuañango’, y la segunda es la que justifica y respalda con datos científicos está aseveración.
El caso del desorden de Santa Cruz de la Sierra tiene un sinfín de causas, que van desde la característica de ‘ciudad imán’ por su enorme dinamismo socioeconómico; frente a la expulsión de habitantes de municipios sin servicios, equipamiento ni empleos.


Por otra parte la multiinformalidad institucionalizada y corporativizada en el país y la absoluta negación a la ciudad ordenada,  el ‘no me importismo’ hacia el prójimo; del que atropella todas las normas, del que ofrece coima y del que la recibe, del que no paga impuestos, del que asienta su puesto y su letrero en la calle o en la plaza o en camellones y veredas (incluyendo empresas grandes de venta de autos y otros); configuran la otra cara de la moneda, la realidad que todos lamentamos pero no nos hacemos cargo..."a mí no me echan la culpa, yo la disfruto, pero nada más..."


¿Sabía que el 70% del parque automotor es privado, es de-cir su auto, el mío, el de nuestros hijos?
¿Y por qué optamos por el auto privado en días laborales en lugar del transporte público en una ciudad de dos millones de habitantes (de los tres millones que tiene el departamento)?  
Otro tema histórico. Los mercados en Santa Cruz han sido construidos para trasladar ambulantes desde la década de los 80. Son producto del desempleo y falta de oportunidades en el país porque la gran mayoría de gremiales son migrantes. 


Santa Cruz de la Sierra es hoy en día la ciudad de los equipamientos que todos ocupan y de los problemas de los que nadie se ocupa y todos critican.
 Tenemos el primer lugar en parque automotor en el país, (más de 500.000 a escala departamental). Más de 300.000 de este total circulan en la capital, además de un flujo vehicular interprovincial diario de más de 80.000 unidades.


Somos la ciudad de los anillos que se desdibujan cada vez más debido a asentamientos irregulares diarios y tenemos un gobierno municipal que, más allá de quien esté al mando, asume competencias muy grandes, hasta excesivas. 


Se ha anunciado una tarea titánica, el reordenamiento de mercados y transporte, y es momento de unir fuerzas y voluntades para lograr este objetivo urgente. Santa Cruz  nos necesita en fila india proponiendo y aportando más que criticando. 
Las próxima elecciones edilicias son en tres años y los cruceños nos estamos tirando un tiro al pie entre oídos sordos y gritos que ensordecen. Es tiempo de Santa Cruz de la Sierra 

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