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Esta película ya la vimos: se llama: “cagándose en el reglamento”

Carlos Federico Valverde B 1/11/2020 05:00

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¿Por qué se inventó “ese asunto de los 2/3”? Por la búsqueda del perfeccionamiento del mecanismo democrático parlamentario, cuyo objetivo fue evitar la exclusión del otro; eso se comenzó a dibujar por allá por los años 90 del siglo pasado, en el tercer gobierno después del retorno de la democracia, esa que el MAS se empecina en destruir.

Al suprimir los 2/3 en los reglamentos del Senado y Diputados, el MAS anuló uno de los logros más significativos y pedagógicos de la democracia, ese punto fue parte de la Reforma y los Acuerdos Políticos de ese tiempo; lo que se buscaba era evitar que el partido mayoritario (oficialismo) abuse de su mayoría, “ninguneando” a las minorías; nada más dañino para la democracia que la invisibilización del oponente.

No quiero referirme de manera detallada a los artículos excusados de 2/3 en ambas cámaras, porque aseguro que la intención del MAS va más allá de “ascender a un policía o un militar” o “saltarse alguna otra cosa”, aunque lo de la suficiente discusión es un tema que coarta el derecho de uso de expresión de un parlamentario; derecho fundamental consagrado en la CPE.

Sostengo y afirmo que el MAS, al reformar los 2/3 en los reglamentos de debate en ambas Cámaras (el de Diputados rige para la propia Asamblea), lo que ha hecho es reducir el quórum de dos tercios a simple mayoría.

Hay que entender el trasfondo de esto: la reforma de varios artículos son una cortina que trata de dispersar la discusión de fondo, cosa que está ocurriendo ahora, para poder pasar de manera desapercibida la verdadera intención del MAS, que es cagarse en el Reglamento y dejarlo sin efecto; explico:

Veamos el 174 del Reglamento de la Cámara de Diputados: Título: “Dispensa de la Observación del Reglamento”: “La Cámara no podrá dispensarse de la observancia de este Reglamento, salvo resolución expresa, votada y aprobada por dos tercios de sus miembros presentes”;

Veamos la Disposición Transitoria Segunda del Reglamento de la Cámara de Senadores: Título: “Dispensación de la Observación del Reglamento”: “La Cámara no podrá dispensarse de la observancia de este Reglamento, salvo que dos tercios de las Senadoras y Senadores presentes aprueben su dispensación.”

Con la anulación de los 2/3 en ambas cámaras, estos artículos han cambiado también los 2/3 por mayoría simple y ese es el objetivo: sesionar sin reglamento.

Y es más que claro: si se dispuso que por simple mayoría de votos “podrá dispensarse la observancia del Reglamento”, significa que los reglamentos dejan de existir; que los mismos ya no constituyen ninguna regla y que no rigen nada; en realidad, el reglamento no existe más, ha sido sustituido por la voluntad de la simple mayoría.

“Sesionar sin reglamento”, entiéndase a voluntad del oficialismo, es una arbitrariedad aberrante que contraría la esencia misma de una norma –que con esa reforma no tiene ninguna validez- y, por lo tanto, ese cambio resulta manifiestamente inconstitucional y antidemocrático.

Pongámoslo claro; no es posible, de ninguna manera, sea por mayoría, ni por dos tercios o por unanimidad, disponer que un reglamento no se aplicará cuando así lo decidan quienes deben estar sometidos al mismo, es decir, los parlamentarios. Entendámoslo: Las normas –para ser tales- deben regir más allá de la voluntad de quienes están sometidos a ellas y deben imponerse sobre todos.

Léase el siguiente texto: “declárase en vigencia la Constitución en todo lo que no contraríe la voluntad de las Fuerzas Armadas” este Decreto existe: es el D.S. No. 08947 de 6 de octubre de 1969; gobierno de Alfredo Ovando Candia; repárese que los dictadores solían dictar un decreto que señalaba hasta dónde llegaba la CPE; es claro que la “reforma de los reglamentos”, es idéntica.

Pensemos que a lo mejor fuera necesaria una reforma (no la de quitar los 2/3) o modificación del reglamento en alguna o las 2 cámaras es imprescindible cumplir el procedimiento de reforma y aplicarla solo a hechos posteriores, situación que no se ha dado en el caso tratado; es claro que estos elementos esenciales del derecho han sido desconocidos olímpicamente por el MAS, que ha eliminado, en los hechos, todas las normas del Legislativo y ha impuesto arbitrariamente su voluntad. Queda claro: Ahora la “regla” es la voluntad del MAS.

Cierro reiterando que hay que leer más allá y entender “lo que es”; no “lo que dicen que es” y que la intención emboscada en “ascensos militares y policiales”, “Impugnaciones a senadores” “honores públicos” y otras cosas por el estilo, no dan para generar semejante lío antes de posesionarse; eso no es lo que en verdad busca el MAS, ahora que no tiene los 2/3; lo que busca el partido de Morales y del “conciliador” Arce, es ir por todo, es “cagarse” en el reglamento, tomar la Asamblea en sus dos cámaras y manejarlas a su antojo y hacer lo que les venga en gana para asegurar su poder.
Sí, ya la vimos.