Opinión

Eurochronos, poco avance

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13 de septiembre de 2017, 4:00 AM
13 de septiembre de 2017, 4:00 AM

Dos meses han transcurrido desde el impactante atraco frustrado a la céntrica joyería Eurochronos. Una comisión de fiscales tiene a su cargo las investigaciones del emblemático caso delictivo que, para algunos, debería haber marcado un punto de inflexión en la compleja problemática de la inseguridad ciudadana. Más allá de algunas versiones reveladoras y de la difusión de estremecedoras imágenes de video en las semanas recientes, se mantienen varias interrogantes sobre el trágico tiroteo y cambió poco la realidad de la lucha contra la delincuencia en Santa Cruz. Tampoco ha variado la posición del Gobierno, que defiende el accionar policial pese a las lamentables y cuestionadas bajas de algunos civiles. No solo hay una defensa cerrada de la conducta de los agentes de la seguridad, sino que se los felicita constantemente por lo que las autoridades consideran un “operativo exitoso”. Si bien es cierto que los policías impidieron el atraco, estas afirmaciones terminan siendo chocantes para los familiares de personas inocentes que perdieron la vida en la joyería.

Afectado aún por el trauma de las muertes, el entorno de algunas de las víctimas insiste en la necesidad de esclarecer los hechos y en conseguir la tranquilidad que les debe dar la justicia. Aunque las pérdidas son irreparables, los familiares cuestionan por qué los policías no consideraron primero la vida de las personas que fueron usadas como escudos por los delincuentes. Apoyados en una investigación propia y en un estudio del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), aseguran que las balas que mataron a la joven gerente de Eurochronos no provinieron de los atracadores, sino que presuntamente fueron proyectiles disparados desde un arma policial.
Las autoridades no aceptan aún la versión del IDIF y afirman que, de ser así, se trataría de “efectos colaterales” inevitables en un operativo en el que no hubo oportunidad de negociar con los delincuentes, ya que usaron a los civiles como escudos y no como rehenes. Otra revelación importante es la de uno de los heridos, que asegura haber sufrido un disparo de una persona que no era de la banda delictiva. En las últimas horas, la Felcc acaba de revelar también que un funcionario de Eurochronos habría sido cómplice del atraco, lo que complica el caso. 

En medio de este cruce de versiones encontradas, la verdad se torna difícil de alcanzar. Dos meses después, también se siguen esperando acciones más contundentes de fortalecimiento del trabajo policial para evitar nuevos ataques de atracadores con nexos internacionales. 

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