Edición Impresa

OPINIÓN

Explosión de diversidad, anhelos de transformación real

Róger Cortez H 8/10/2019 03:00

Escucha esta nota aquí

Hay mucho más en el último cabildo de Santa Cruz que la formidable concurrencia que rebasó holgadamente las marcas de todos sus antecesores. La evidencia es tan arrolladora que, sacando a relucir una inusual prudencia, algunos de los cuadros de la cúpula del MAS, aconsejan cavilar y madurar sobre sus conclusiones y objetivos.

Entre las lecciones que deja están, como las señales más notables de esta extraordinaria movilización, el despliegue de una vigorosa pluralidad y un avance de una conciencia medioambiental que pugna por ocupar el lugar central que merece en el diseño de un nuevo modelo de desarrollo, porque la Gran Quema de bosques, biodiversidad y fuentes de vida nos muestra que se trata de una cuestión de sobrevivencia.

La unidad de la multitudinaria movilización, pese a su esencial heterogeneidad, anuncia que esta urbe que albergará a un tercio de toda la población del país, en poco más de una década, tiene las mayores posibilidades que haya conocido, de consolidar un claro espacio en la conducción de la policromía cultural, étnica, ideológica y política del país, tan claramente reflejada en los asistentes y la de quienes tuvieron la opción de hacer escuchar su palabra.

El hecho de que hubiesen compartido tribuna, jóvenes activistas distanciados de las estructuras partidarias, con dirigentes cívicos, portadores de la tradición de esas organizaciones, al lado del dirigente de Conade y rector de la UMSA, a más de representantes de la X marcha indígena y varios otros, permite vislumbrar cómo se está esculpiendo un nuevo perfil identitario cruceño que rompe esquemas y estereotipos.

El frontal rechazo a la actitud gubernamental y las líneas de acción trazadas para resistirla y desafiarla en la concentración, no se trasladarán automáticamente a la intención de voto, pero, marcan un nítido giro al constituirse en el mayor desafío y tropiezo de la ventaja que ostentaba el oficialismo, hasta la realización del cabildo.

La nueva relación de fuerzas, no zanja las fracturas que se han producido desde que la cúpula empresarial y sus fracciones más prósperas y transnacionalizadas decidieran que era mucho más práctico y provechoso aliarse con el régimen; más bien las profundiza. Ahora que se ha transparentado que el modelo agroexportador vigente solo puede funcionar, aprovechando la oleada neocolonizadora, impulsada por el gobierno, para ensanchar continuamente la frontera agroganadera, para compensar su mediocre productividad, y generar los ingresos adicionales provistos por la ampliación del mercado de tierras, cercenadas a las reservas naturales y los territorios indígenas.

La exigencia de abrogación de normas que se aprobaron en su beneficio, ahonda la separación de este sector con la sociedad, donde todavía mantiene una resquebrajada presencia hegemónica. Lo novedoso radica en que estas demandas abren el espacio para que las tremendas heridas que deja el fuego, aviven la deliberación sobre la necesidad de materializar la transformación integral, bosquejada en nuestra Constitución y abandonada por el régimen, al preferir una gran operación cosmética de las recetas del desarrollismo capitalista.

A lo anterior debe sumarse la ausencia de autoridades, políticos profesionales y los representantes de las logias en la conducción del cabildo. Todos ellos, junto a los operadores políticos, sindicales y corporativos del oficialismo conforman el cuarteto de fuerzas que pugnan por encabezar la reconstrucción de un polo central de poder que enfrente la ruptura de confianza y expectativas que hoy los cuestiona a todos.

La indignación de la gente, su decisión de resistir y rebelarse ante la imposición tramposa de una reelección forzada, la búsqueda de una transformación profunda y decisiva, suman el gran caudal que permitirá desatar la fuerza para regenerar, reconstruir y encausar nuestras esperanzas. Esa energía y esa búsqueda manifestada en la gran movilización del cabildo, siguen sin hallar un referente para encarar las grandes tareas, que superan con mucho las pugnas, disyuntivas y menús de reformas cortas y ajustes duros que caracterizan el conjunto de las propuestas de los actores de la escena electoral.