OpiniónEDITORIAL

Extender la cuarentena sin aflojar

26 de abril de 2020, 3:00 AM
26 de abril de 2020, 3:00 AM

Precisamente cuando se esperaba la finalización de la semana para evaluar el “comportamiento” del país para decidir medidas de flexibilización de la cuarentena, los números de nuevos casos positivos de Covid-19 se dispararon en el país: 104 nuevos casos de contagio el viernes 24 y 59 ayer sábado 25. 

El día de mayor registro desde que apareció el primer caso del virus en Bolivia fue el viernes reciente. Hasta anoche, se anotaron 866 casos positivos de contagio del coronavirus en Bolivia y 46 muertos.

El gobierno debe decidir en las próximas horas si la cuarentena se extiende una vez más bajo las mismas condiciones de estricto control policial y similares restricciones de circulación de los ciudadanos, o definir la flexibilización de la rigurosidad de la medida por regiones, como han adelantado algunas autoridades del Ejecutivo y un aliado político del gobierno. 

En un balance preliminar, basado en los informes del propio Ministerio de Salud que noche tras noche informa de la actualización de la presencia de la enfermedad en el país, se percibe que la cuarentena cumplió hasta ahora de manera eficiente su objetivo: contuvo la enfermedad en niveles relativamente manejables para el sistema de salud boliviano, aunque aún queda en evidencia que los números que oficialmente se difunden en las noches no son necesariamente el total de los casos en el país por la falta de suficientes pruebas de diagnóstico, tema en el que Bolivia está en la cola de la región, como se ha observado reiteradamente en este mismo espacio.

Sin embargo, pasando por alto ese aspecto, con cuarentena Bolivia tiene 866 casos, por debajo de los 1.795 que el gobierno dice que se esperaba con el aislamiento, y mucho más por debajo de los 2.513 que Bolivia tendría en este momento –según el gobierno- sin cuarentena.

Es decir, el aislamiento ayudó bastante a evitar la mayor propagación del virus por medio del contagio entre personas. Si así son las cosas, queda claro que no habría que discutir demasiado la continuidad o no de la cuarentena: a falta de más pruebas y de un sistema de salud preparado y con insuficiente equipamiento para dar atención a los enfermos, la cuarentena resultó el mejor aliado del país para hacer más lento el avance del Covid-19. Es decir, Bolivia necesita más tiempo de cuarentena. 

A nadie le hace feliz permanecer encerrado en casa, mucho menos a quienes menos posibilidades económicas tienen, aquellos bolivianos que no están trabajando y que viven a diario del ingreso de ese trabajo, pero por ahora no hay otra alternativa con expectativa de éxito que permita experimentar un nuevo modelo de contención del virus.

Los bonos que se distribuyen en estos días ayudan en parte a hacer más llevadera la tragedia de quienes no tienen para llevar el alimento a sus hogares. El gobierno nacional tendrá que evaluar nuevas formas de apoyo solidario a esas personas que probablemente ya agotaron en estos días el bono en efectivo que cobraron. 

Sensiblemente, el país está por ahora a la espera de una solución que llegue del exterior, pero ni siquiera los países con mayor desarrollo de ciencia y medicina han encontrado esa fórmula. La espera, entonces, continuará siendo larga y no queda más opción que aceptar con disciplina la cuarentena como la mejor medida contra la expansión del Covid-19.

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